Esta siendo un septiembre diferente, impredecible y desafiante. El verano ha acabado y según los cánones tradicionales tocaría, ahora, volver a la rutina, al trabajo, a las escuelas de todos los niveles y, en definitiva, el reemprender de un camino a la normalidad. Pero, como todos ya sabemos, este año es todo menos normal. El caos que ha provocado la COVID-19 ha revuelto todos y cada uno de los aspectos de la vida tal y como los conocíamos. Este virus que está poniendo en jaque al mundo entero ha sacado de nosotros los peores miedos y los ha exacerbado. Ahora, cualquier interacción humana se ha puesto en duda razonable y en un estado de prevención de lo más necesario. Todo ello ha potenciado los miedos presentes con anterioridad así que es conveniente, creemos, buscar la solución para que éstos puedan ser, hasta cierto punto, minimizados. Como ya es sabido, desde este blog tratamos de orbitar las disciplinas que impartimos para conocer sus contenidos, sus entresijos y todo aquello que les afecte de alguna manera. Por eso hoy queremos conocer algo más un fenómeno al que se enfrentan las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Higiene Bucodental Online, la odontofobia.

Si seguís habitualmente nuestro blog sabréis que estos profesionales son capaces de realizar una triple función en el gabinete odontológico. Por un lado perfectamente pueden realizar determinadas actuaciones sobre la zona bucal de los pacientes que pasan por sus manos. Ademas, tienen una gran capacidad didáctica para concienciar a quien le escucha de aquellos hábitos saludables que preserven la calidad de vida de la dentadura y la zona oral. Pero además, el Técnico Superior en Higiene Bucodental puede realizar determinadas tareas en las clínicas odontológicas que repercuta en el seguimiento y seguridad del paciente entre esas paredes.

Las cifras están sobre la mesa, se estima que, al menos, el 15% de la población sufre de odontofobia. Esto es, sufre de una ansiedad extrema relacionada con la visita al dentista o el higieniza dental Este proceso choca frontalmente con las recomendaciones de visitar a estos profesionales, como poco, una vez al año para garantizar la salud de esa zona del cuerpo que, como es sabido, repercute en la salud general de las personas. Queremos repasar ahora una serie de consejos que se puede dar a ese porcentaje de la población para aminorar su ansiedad y que no se le sume a la inquietud de estos desafortunados días. Serían estos:

– Visitar la clínica antes de la cita concertada para familiarizarse con el ambiente. Además así se podrá trasladar al personal de la clínica las inquietudes necesarios.
– Pedir cita a primera hora y llegar a la hora exacta de la cita puede evitar esperas que generen nerviosismo.
– La complejidad gradual de los tratamientos, de menos a más, puede ayudar a que el paciente vaya sintiéndose más cómodo en cada visita.
– La comunicación con el profesional que trate al paciente es vital, incluso hasta el punto de poder pactar un gesto de señalización de necesidad de parar el tratamiento.
– Como preparación del tratamiento se recomienda al paciente que escuche música relajante, incluso usando auriculares durante determinados tratamientos.

Es un hecho que el trato que recibe el paciente en la clínica si sigue estos consejos puede ayudar a reducir la odontofobia. Los profesionales como el Técnico Superior en Higiene Bucodental tienen en su mano colaborar en ese proceso. Pero para ello deben tener una formación que les prepare para ello. Mediante el uso de tecnologías punteras y el seguimiento continuo de nuestro equipo pedagógico, en ITEP esa formación somos capaces de ponerla al alcance de cualquier persona que quiera emprender este camino laboral gracias a la libertad que concede la modalidad online de este ciclo.