Nos creemos el ombligo del mundo. Los humanos tendemos a pensar que estamos en la cima de todos los rankings de importancia con respecto a nosotros mismos y al entorno que nos rodea. Hemos llegado a un punto en que nuestro egocentrismo nos ha llevado a mirar con desdén al resto de especies que, junto a nosotros, pueblan este planeta nuestro. Aún peor, hemos tomado como norma que todos esos seres, su hábitat de supervivencia y sus recursos de subsistencia están al servicio exclusivamente de la nuestra. Nos cuesta entender que somos un dígito más en la suma de la biodiversidad que convive en esta bola azul y verde en la que vivimos y convivimos. Está siendo la propia Tierra la que, con cada vez más evidencia y virulencia, nos está enviando mensajes y señales de que algo tiene que cambiar. Cada vez, valga la redundancia, son más las personas que, afortunadamente, están siendo sensibles a esta realidad y quieren tomar cartas en del asunto. Sin embargo, no es menos cierto que, en ocasiones, esos esfuerzos pueden no ser tan positivos como veremos hoy hablando del ámbito de trabajo de las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Higiene Bucodental en Madrid, por ejemplo.

En ITEP llevamos casi un lustro formando a profesionales de esta disciplina. Sabemos lo que comporta su preparación y todo lo que son capaces de hacer. El Técnico Superior en Higiene Bucodental es el absoluto dominador de todo aquello que tenga que ver con los procesos de limpieza profunda de la cavidad bucal y los efectos que esto tiene en la salud general de las personas. Este conocimiento le permite discernir con prístina claridad aquello que es beneficioso para esta práctica de lo que puede traer más problemas que otra cosa en el cuidado de nuestras piezas dentales.

Como decíamos al principio, hay personas y movimientos que buscan minimizar el impacto del hombre en la naturaleza. Se buscan soluciones que reduzcan las emisiones, el uso de plástico y otras tantas agresiones medioambientales que realizamos en nuestro día a día. Una de esas soluciones, en el campo que hoy nos ocupa, ha sido transformar los dentífricos tradicionales en otro formatos como los geles o las pastillas que se diluyen. Pero, estas alternativas respetuosas con la naturaleza ¿cómo de cuidadosas son para con nuestras propias piezas dentales y su entorno más inmediato? Vamos a hacer por averiguarlo.

Lo primero que hay que aclarar es que, como pasa con la mayoría de estos  productos, no hay estudios científicos que prueben su eficacia al cien por cien. Sin embargo sí sabemos que tanto los geles como las pastillas suelen contar con la ausencia de flúor en su composición, lo cual puede ser un gran déficit en el cuidado de las piezas dentales, ergo de la boca. Por otro lado, muchos de estos productos están hechos a base de ingredientes bactericidas que pueden ser demasiado agresivos para el esmalte. Por tanto, hay que tener cuidado con los productos llamados “eco-friendly” y mirar bien su composición.

Es una obviedad que la buena intención está implícita en este tipo de productos. No obstante, la calidad de los mismos es algo que hay que vigilar con cercanía. A la hora de cuidar nuestra salud es importante ponerse en manos de profesionales como el Técnico Superior en Higiene Bucodental. Esta responsabilidad que recae sobre el profesional debe ser absorbida por la seguridad que le debe brindar la formación recibida. En este sentido, en ITEP nos esforzamos por dotar, a las personas que nos escogen para iniciar este camino, de una preparación ejemplar para el presente y el futuro de esta profesión.