Para realizar algunas profesiones, a parte de la formación, por la que se consiguen distintos títulos oficiales, por ejemplo a través de la Formación Profesional reglada, se puede acceder a través de una autorización que se consigue cuando se cumplen unos requisitos. Generalmente estos requisitos son de formación, experiencia laboral…y en algunos casos es necesario certificar unas determinadas competencias profesionales, es decir, unos conocimientos y capacidades que permiten ser eficaz y competente en determinadas ocupaciones.  El conjunto de competencias profesionales, adquiridas a través de un proceso formativo o de la experiencia laboral, que se evalúa y se acredita, constituye una cualificación profesional.

Las competencias se pueden adquirir por diferentes vías, y en distintos niveles, del más básico al más alto. El Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales organiza el conjunto de cualificaciones en 26 familias profesionales diferentes. En cada una de ellas, existen cinco niveles posibles de cualificación.

A cada cualificación se le asigna una competencia general  y unas unidades de competencia. Cada unidad de competencia lleva asociado un módulo formativo, donde se describe la formación necesaria para adquirir esa unidad de competencia. A través de la evaluación y acreditación de las competencias profesionales, el alumno podrá acumularlas y podrá conseguir la acreditación de la cualificación completa mediante un título de Formación Profesional o un Certificado de Profesionalidad.
Cómo decía anteriormente, las cualificaciones profesionales pueden acreditarse por distintas vías.

a) En el Sistema Educativo no universitario, mediante:
– Certificado de haber superado un Programa de Cualificación Profesional Inicial (podrá conseguir acreditar una Cualificación Profesional de Nivel 1),

Título de Formación Profesional de grado medio (podrá conseguir acreditar el nivel 2 de cualificación) y

Título de Formación Profesional de grado superior (podrá conseguir acreditar un nivel 3 de cualificación)

b) En el Sistema de Formación para el Empleo, con la obtención de un Certificado de Profesionalidad; es decir, a través de vías no formales de formación. Con este procedimiento se otorga una acreditación oficial, previa evaluación de las competencias profesionales adquiridas por la experiencia laboral y vías no formales de formación. Además, se permite convalidar algún o algunos módulos de un título de Formación Profesional o de un Certificado de Profesionalidad, así como completar la formación para la obtención de un título de Formación Profesional o de un Certificado de Profesionalidad, lo que mejora las oportunidades laborales.

ITEP imparte los  módulos formativos que llevan a conseguir las cualificaciones profesionales necesarias para conseguir  diversos títulos de Formación Profesional y/o Certificados de Profesionalidad.

¿Para qué sirve estudiar los módulos formativos?
A parte de que los alumnos/as pueden obtener títulos de Formación Profesional Reglada o Certificados de Profesionalidad, válidos en todo el territorio nacional, o convalidar materias si se desea realizar estudios de mayor nivel, facilita el reconocimiento de  cualificación de los trabajadores, tanto en España como en los países europeos, por lo que facilitad la movilidad de los mismos, ya que instituye referentes reconocidos por todos (empresas y trabajadores, administraciones educativas y laborales, ministerios y comunidades autónomas), identifica niveles de competencia y de formación y, especialmente, permite reconocer la experiencia laboral y otras vías no formales de aprendizaje concediéndoles un valor en los sistemas formativos.

La importancia de la acreditación de las competencias profesionales radica en que es importante que haya una integración de los distintos sistemas de formación de los profesionales. En la actualidad en España coexisten la formación profesional reglada y la formación para el empleo. La primera está compuesta por una serie de ciclos formativos que dan lugar a los títulos de técnico y técnico superior; la segunda tiene como objetivo favorecer la formación a lo largo de la vida de los trabajadores, con independencia de su situación de ocupación o desempleo y en la actualidad se adquiere a través de cursos de formación profesional ocupacional y de formación profesional continua. La experiencia adquirida mediante el trabajo y mediante otras vías no formales de formación permite también sumar competencias hasta obtener una cualificación que responda con éxito a las necesidades del sistema productivo.

Y de esta manera se dispone de un sistema único y coordinado que garantiza a los ciudadanos que su esfuerzo por formarse y la experiencia que han adquirido en su puesto de trabajo tendrán un mismo reconocimiento en los distintos sistemas de formación y en el ámbito laboral.

Si estás interesado en obtener más información sobre los módulos formativos para la obtención de cualificaciones profesionales que imparte ITEP, no dudes en contactar con nosotros.