En la Edad Media, una época de la historia en la que los conocimientos no teocráticos era poco menos que repudiados y perseguidos, unos pocos escogidos dominaban lo que en su tiempo era conocido come el arte de la alquimia, que no era más que la química aplicada a diferentes ámbitos como la protomedicina y otros campos científicos. A día de hoy, una vez superadas las barreras que repudiaban la ciencia y los avances que devienen de ella, la nueva alquimia es la que se practica entre fogones. Como si fueran artes de experimentación, las recetas de la nueva cocina suman partes diferenciadas entre ingredientes, preparaciones y presentaciones. En un equilibrio casi imposible, en ocasiones, la nueva gastronomía trata de sumar en términos de sabor, textura, compensación nutricional y otros campos que le competen. Sin embargo, pese a este esfuerzo por contentar a todos los estómagos, este es un imposible. Como los últimos estudios explican, y luego hablaremos de ello, desde la perspectiva de personas que han realizado el Curso de Técnico Superior en Dietética en Madrid, por ejemplo, que hay remanentes de nuestro niño interior y hay cierta reticencia a determinados alimentos. Hoy, se puede hablar de que este rechazo es conocido como neofobia alimentaria.

Los profesionales que dedican su vida a cuidar de la estabilidad alimentaria de los pacientes que pasan por sus manos tienen en este problema un enemigo a combatir. Una de las riquezas que aporta el Técnico Superior en Dietética es, precisamente, el hecho abrir las fronteras nutricionales a las personas que recurren a la ayuda que estos trabajadores de la salud pueden aportar. La variedad alimenticia, la complementación de las propiedades de cada tipología de comida y la aportación que estas hacen al cuerpo humano, que son los conocimientos que poseen estos profesionales, chocan frontalmente con la neofobia alimentaria, pero aún hay más.

El cuerpo humano es un puzle de lo más complicado, para que funcione de la mejor manera posible se deben dar circunstancias que le ayuden en ese proceso. La alimentación variada y equilibrada es una de esas circunstancias. Expertos en dietética y nutrición alertan de que la neofobia alimentaria puede poner en riesgo ese equilibrio y dejar en déficit alguno de los nutrientes que necesitamos en el día a día. La falta de fibra, proteínas o hidratos de carbono, presentes en algunos alimentos propensos al rechazo de su consumo por muchas personas, puede poner en jaque la dieta saludable que es recomendable mantener.

Pero por si esto fuera poco, y en una concatenación lógica de acontecimientos, y tal y como demuestra las investigaciones del Instituto Nacional de Salud y Bienestar de Finlandia, la Universidad de Helsinki y la Universidad de Tartu (Estonia), el rechazo sistemático a probar alimentos fuera de nuestra zona de confort nos puede costar caro. Según científicos de estas instituciones, la obesidad, determinadas enfermedades cardíacas o la diabetes tipo 2 pueden tener en su desarrollo algún componente relacionado con la neofobia alimentaria.

Vistos los efectos que este problema puede traer consigo, la formación del Técnico Superior en Dietética adquiere una relevancia importante en el hecho de tratar de cambiar este comportamiento. Para ello esa preparación debe ser lo más completa posible para que el itinerario que trace esté arropado por la solidez de los conocimientos adquiridos. Desde ITEP, tratamos de facilitar la tarea a las personas que nos escogen para formarse en esta disciplina. Para ello, desarrollamos una metodología apoyada en la preparación y experiencia profesional de nuestro profesorado, unos medios didácticos a la altura de las circunstancias y un programa exigente, y de lo más completo, de prácticas, tanto dentro como fuera del aula.