La estrategia está clara, parar al virus. O, cuando menos, limitar su campo de acción lo más posible para minimizar todo lo que se pueda su incidencia en la vida humana. En términos generales, se puede decir que no hemos logrado esto último. El COVID-19 ha tenido un protagonismo absoluto en la vida del planeta desde que se descontroló su expansión, a mediados de marzo. Sin embargo, en lo primero sí hemos dado pasos firmes y seguros en tanto en cuanto hemos tratado de cerrarle las puertas al microorganismo. Hemos puesto en pausa nuestras vidas hasta el punto de recluirnos, hemos roto la cultura latina que nos caracteriza manteniendo una distancia prudencial entre nosotros, nos hemos ataviado con mascarillas, guantes y gel de manos por encima de nuestras posibilidades, incluso hemos vencido a toda pereza por la seguridad y desinfectamos todo lo que nos es cercano. Todo con el objetivo de doblegar una dolorosa curva que se está cobrando un precio muy alto. Desde aquí, hoy queremos conocer como, desde profesionales como las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Dietética en Madrid, por ejemplo, también se aportan soluciones alimentarais para cerrar el paso al coronavirus y que nos deje volver a la normalidad.

No sorprendemos a nadie si os contamos las virtudes del trabajo del Técnico Superior en Dietética. Ya son varios cursos consecutivos impartiendo la disciplina, que nos arman con los argumentos, para saber que desde ITEP han salido profesionales en la materia que son capaces de identificar la composición alimentaria, la interacción óptima de los alimentos y, por otro lado, establecer criterios de seguridad alimentaria de cara a que la nutrición y el cuidado de la salud de las personas vayan, en todo momento de la mano. Esta es sólo una pequeña parte del trabajo que realizan estos trabajadores de la salud.

Entre estas virtudes y competencias, los conocimientos que adquieren en su formación, les posibilita para abogar por la seguridad alimentaria. Esto quiere decir que cuentan con la información para poder aconsejar en la dirección correcta hacia una nutrición saludable y segura para las personas. En la situación en la que estamos, con un virus que no sabemos hasta que punto llega en su distribución en el ambiente, estas directrices pueden ser de lo más útiles a la hora de adquirir los alimentos y, por si esto fuera poco, en el momento de cocinarlos y manipularlos para su consumo.

En este sentido, una de las consideraciones suele resultar algo chocante en un principio. De cara a acabar con todo aquello que pueda ser perjudicial para el organismo, se recomienda poner el alimento, normalmente verduras u hortalizas, en una solución de lejía (preparada para alimentos) y agua en una proporción de 4 cucharadas de postre de lejía por cada tres litros de agua. Todo ello para luego aclarar el alimento en sí para poder consumirlo. Por otro lado, autoridades alimentarias aconsejan, en estos tiempos, desaconsejan el consumo de platos como el sushi o el tartar por conformarse a partir de alimentos crudos.

El conocimiento de estos profesionales viene a cubrir las necesidades de tapar fuentes de acceso del virus a la vida cotidiana de los seres humanos. Pero para que la defensa de esta parcela del día a día sea efectiva, debe estar apoyada por una formación completa y sólida del Técnico Superior en Dietética. Desde ITEP nos esforzamos por conseguir tal objetivo, siempre que nos es posible, basándonos en un método educativo basado en la excelencia de nuestro profesorado, unos medios didácticos de calidad comandados por un completo laboratorio, y un calendario de prácticas exigentes y continuas.