Decir que vivimos tiempos convulsos es un tópico, pero no deja de ser cierto. La irrupción de la COVID19 ha hecho que todo lo que dábamos por sentado se envuelva en un manto de incertidumbre. Lo noticioso a nivel sanitario se ha reducido a la mínima expresión fuera del campo de acción del coronavirus, aunque ha habido excepciones. Tan sólo una enfermedad ha sido capaz, de manera funesta, de tener fogonazos de atención, maldita atención por otra parte, en plena pandemia. El cáncer no ha parado de darnos disgustos mediáticos, que son lo que mas ruido hacen pero que son al fin y al cabo uno más, durante estos meses. Uno de ellos, de los que más ha afectado a nivel social por la repercusión de su figura, es el del ex futbolista y comentarista televisivo Michael Robinson. Aquejado de un cáncer de piel que le tuvo ocupado y preocupado durante los dos últimos años, finalmente falleció hace apenas unas semanas. Sin embargo, pese al pesimismo que puede hacer reinar esta noticia, hoy veremos como, de la mano de personas que han realizado el Curso de Técnico Superior en Radioterapia en Madrid, por ejemplo, hay noticias que pueden revertir esa visión sobre la enfermedad.

No os descubrimos ningún secreto si os decimos que esta profesión es una de la que más cariño tenemos en ITEP, no por nada lleva con nosotros desde el primer día allá en el lejano 1977 cuando abrimos las puertas. Desde ese momento ha evolucionado, la labor del Técnico Superior en Radioterapia, hasta niveles que nadie pensaba fueran posible. El hecho de que en el desempeño de su trabajo estos profesionales sean capaces, a día de hoy, de medir la radiación con precisión milimétrica ha hecho avanzar las terapias oncológicas a pasos agigantados, y eso se ha visto, por ejemplo, en el cáncer de piel.

La incidencia de esta enfermedad está en claro incremento. En España, casi se roza el 10% de aumento en la misma de un año para otro. Como en el caso de Robinson, hay ocasiones en las que el desarrollo de la enfermedad es difícilmente aplacable. Pero es un hecho el que, en parte, la subida de la incidencia viene determinada por el aumento significativo de la esperanza de vida de los pacientes. Y también, hay que recalcar, por la insistencia en la no toma de precauciones de protección de la piel.

Desde del punto de vista sanitario, el uso de la radioterapia en los casos de tumor cutáneo, sea melanoma o no lo sea, se está viendo como puede posibilitar ventajas para el paciente. Por un lado, la aplicación de este tratamiento por radiación puede resultar una alternativa, real e igualmente efectiva, a una cirugía que sea impactante a nivel estético, por el mero hecho de tener que usar injertos o dejar una cicatriz visualmente impactante. Por otro lado, la aplicación de la radio en combinación con otras técnicas como la inmunoterapia está ayudando en el control y, en algunos casos, la mitigación de metástasis.

Esto último, la posibilidad de combinar el producto del trabajo del Técnico Superior en Radioterapia con técnicas novedosas como la inmunoterapia, abre un campo de actuación muy rico para el futuro. Pero para que eso sea posible de manera efectiva, el profesional sanitario de la disciplina que tratamos hoy debe contar con una formación estable y sólida que le prepare para ello. Desde ITEP nos esforzamos por lograr ese objetivo con todos y cada uno de los alumnos que nos elige para encaminar sus pasos hacia una carrera laboral en esta especialidad.

Aprovechamos este texto para dar el pésame más sentido a los familiares y amigos del citado Michael Robinson. DEP