Hace ya tiempo, tampoco tanto, se dio en nuestro país un boom de los juegos de mesa familiares. Todos los años, a medida que las fechas navideñas iban ganando en proximidad, la publicidad televisiva y de papel llenaba espacios con juegos destinados a la confraternización paterno y materno filial. Así, títulos como Quién es Quién, Chincheando, Hundir la flota o Twister poblaron las cartas a los Reyes Magos de varias generaciones. Hubo también juegos que invitaban a la simulación de la vida misma. El principal de ellos se corresponde con el fragmento de tablero que encabeza esta entrada del blog. El camino de la Vida se basaba en un itinerario, de formato parecido al juego de la oca, mediante el cual producto del azar, la ficha que correspondía a cada jugador iba obteniendo una formación, una vida familiar, una andanza laboral, descendencia y la deseada jubilación. Como decíamos antes, era una simulación, cargada de detalles y contratiempos, de la vida real. Este itinerario, y sus mil variantes, es algo que inconscientemente todos seguimos. Pero, ¿qué sucede cuando este proceso falla? Ese es el momento en que puede intervenir la persona que realiza el Curso de Técnico Superior en Integración Social Online.

Esta profesión, que tras años dedicándonos a formar promociones enteras de ella podemos asegurar que es vocacional y altamente empática, entre otros epítetos, ejerce un papel fundamental en una sociedad que, en ocasiones, fluye tan rápido que deja atrás a las personas que, por una razón u otra, no pueden seguir el ritmo que la vida impone. Es el Técnico Superior en Integración Social la persona que ayuda a esas personas a trabajar para que puedan perseguir la consecución de objetivos que les vuelva a situar en una posición de integración e igualdad de oportunidades con respecto a la sociedad.

Son muchos los colectivos que son atendidos en gran medida por los profesionales del trabajo social. Y tanta multiplicidad de escenarios hay como personas son las que acuden a esta ayuda altamente necesaria para que pueda mejorarse su día a día. En definitiva, su vida. Seguramente, los dos colectivos que mayor representación tienen en este proceso de encontrar su “caminos de la vida” son el de las personas de etnia gitana y las personas con discapacidad. Por un gran número de factores, entre ellos los culturales, los prejuicios o la propia capacidad de cada individuo para integrarse de manera independiente, esto suele ser así.

Es entonces donde entra en juego la habilidad del profesional de lo social. Hay que tener muy en cuenta que su labor no trata de hacer el trabajo por la persona a la que ayuda, si no, más bien, en ayudar a que ésta encuentre el camino a eso que desea. De este modo, el profesional realiza un trabajo previo, de intercomunicación con la persona, de búsqueda del itinerario vital que desea seguir (siendo este un paso de expresión harto complicado) y, entonces, se ponen los medios al alcance de esa persona para que, con su propio esfuerzo, trabajo y dedicación lo consiga recorrer.

Como vemos, el trabajo del Técnico Superior en Integración Social es meramente de mediación entre la persona y los mecanismos que le coloquen en situación de igualdad con el resto de la sociedad. Es una frase fácil de escribir pero difícil de conseguir. Por eso la formación sólida de estos profesionales es tan importante. Por eso mismo, en ITEP redoblamos nuestro compromiso con esta profesión añadiendo la modalidad Online a nuestro catálogo formativo. De este modo, cualquier persona que desee encaminar su vida laboral a esta disciplina podrá sacar adelante la formación necesaria eligiendo, con total libertad, los horarios de estudio así como el sitio físico desde donde estudiar. Todo ello, estando siempre amparados por el seguimiento de nuestro equipo pedagógico.