Todos tenemos ese objeto en mente que queremos tener. También tenemos ese objeto que tenemos y que atesoramos como si fuera el mejor de los tesoros. Y todos, también, tenemos esa pertenencia de la que estamos orgullosos y que disfrutamos tanto enseñándola como ostentando su posesión. En el primer caso tratamos de buscar la manera de encontrar donde hacernos con ello, la forma de poder acceder al mismo y el camino a alcanzar el precio que supone. En el segundo, cuando ya ese objeto está en nuestra posesión, lo tratamos con el esmero que merece el esfuerzo que nos ha costado lograr tenerlo. Lo manipulamos con cuidado, lo mantenemos lustroso y le damos las mejores condiciones para que nos dure cuanto más tiempo mejor. En el tercer caso se suma el atractivo de la exposición y el orgullo ante el halago de terceras personas. Este proceso al que hemos hecho alusión, sirve como símil del recorrido que hace cualquier empresa en la creación, producción y comercialización de un producto. Hoy, en este blog, comenzamos la andadura de los textos que ahondan en las circunstancias que rodean a la profesión que ayuda en ese empeño, la del Técnico Superior en Marketing y Publicidad.

Esta profesión, tan en alza en nuestros días, es una de las que más interés genera en muchos ámbitos. La naturaleza del trabajo que realiza el Técnico Superior en Marketing y Publicidad viene a determinar la manera de trasladar al consumidor las bondades de un producto, así como elegir la estrategia por la cual el acceso al mercado puede ser la más efectiva posible para llegar a cuantos más consumidores mejor. Para ello, los conocimientos que adquiere en su formación le confieren la potestad de conocer los mecanismos de funcionamiento del mercado, su segmentación y la manera de insertar el producto en el mismo.

Con este escenario planteado, cabe destacar que ninguna decisión al respecto se toma de manera individual y aleatoriamente. Todo proyecto de marketing en ventas se atiene un plan global. Esta forma de hacer se atiene a la aplicación de estrategias que ayuden a la implementación de decisiones que generen confianza en el usuario, que defina las necesidades del mismo cubiertas por el producto y encuentre la manera de aplicar las medidas que ponga en conocimiento del cliente la existencia del producto y sus características. Hay varias estrategias diferentes que se pueden seguir. Estas son algunas de ellas:

– Estrategia paraguas: Esta estrategia engloba, bajo el nombre base de una marca, productos de diferentes naturalezas aunque de segmentos comerciales parecidos.
– Estrategia de marca garantía: En este caso se asigna un nombre conceptual que asigna respaldo de calidad como segmento propio de una marca.
– Estrategia de segundas marcas: En un escenario de diversificación, la marca principal lanza una linea de productos bajo un nombre secundario que alcanza a nuevos nichos de mercado.
– Estrategia de marca internacional: Esta estrategia apunta hacia la globalización puesto que la marca lanza productos en diferentes mercados geográficos unificando el naming de los mismos.

El mundo de la disciplina que abrazamos hoy es riquísimo en conceptos y matices. A día de hoy, esta especialidad tiene gran peso específico en muchos ámbitos de la vida. Por eso mismo, la preparación y formación, de las personas que ven en la profesión de Técnico Superior en Marketing y Publicidad, es tan importante. Por eso mismo, desde iTEP hemos decidido apostar por este ciclo, tanto en modalidad presencial como online, tratando de preparar a las generaciones venideras para que sean los mejores profesionales del presente y del futuro. Todo ello bajo un ambiente propicio para el aprendizaje, con recursos didácticos a la altura de las circunstancias y la adecuación del curso a las circunstancias actuales.