Seamos honestos con nosotros mismos, durante el tiempo estival relajamos las formas. La encorsetada vida llena de estrictas normas sociales que nos acompaña durante tres cuartos del año se hace a un lado durante los meses de junio, julio y agosto. En algún momento de esos meses cogemos las tan deseadas vacaciones y es en ese momento en el que la liberación llega. Los horarios se hacen flexibles, el madrugar desaparece del diccionario, la corbata se esconde en el armario, el gimnasio es menos esencial para eliminar tensiones que en este tiempo se reducen significativamente y, por supuesto, en cuanto a la dieta se abre la veda del libertinaje alimenticio. Con el calor se abusa de alimentos que no son del todo recomendables, se exceden las cantidades de productos perjudiciales y se pierde atención en los hábitos de cuidado de la boca, por ejemplo. Este hecho no pasa inadvertido para los profesionales de esta especialidad, así como a las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Higiene Bucodental Online, y por eso se esfuerzan en realizar los llamamientos y los consejos necesarios de cara a que mantengamos, durante este tiempo, la atención sobre nuestra salud bucodental.

Esta preocupación por ser capaces de trasladar este tipo de mensajes se transmite de los profesionales en activo hacia las personas que eligen formarse en esta disciplina sanitarias. Por supuesto, este esfuerzo es extensible a los alumnos que eligen la formación a distancia como solución para salvar aquellos obstáculos que su contexto vital les presenta para acceder a la formación presencial. Ni que decir tiene que el hecho de elegir una modalidad sobre otra no implica, como reza el prejuicio sobre la educación online, ni una preparación menor ni mucho menos una exigencia más laxa en la consecución de los objetivos necesarios para superar el curso.

Desde los principales estamentos de la disciplina se insiste en que, siguiendo unas ligeras pautas y prestando atención a según qué detalles, la salud bucodental no tiene que ser un problema. Según el Técnico Superior en Higiene Bucodental consultado para este texto, señala que las medidas para tener en cuenta se dividen en dos categorías principales. Por un lado, insiste en el cuidado de la alimentación y, por otro, se recuerda la necesidad de no relajar las medidas y tratamientos dentales iniciados con anterioridad.

Concretamente, en lo referido a la alimentación se insiste especialmente en mantener un control sobre aquellos alimentos estacionales que tomemos, debido a su temperatura fría. El hecho de someter a nuestras piezas dentales a esa sensación de hipersensibilidad puede traer consigo el debilitamiento de la parte más dura de la dentadura, pudiendo suponer un problema a largo plazo. Por otro lado, se recomienda incrementar la ingesta de productos frescos que realizan una suerte de labor de limpieza que mantiene a raya a las bacterias.

Pese a que pueda sonar a evidente, la otra rama de consejos, en cuanto a la higiene bucodental veraniega se refiere, gira en torno al recordatorio de la necesidad de no interrumpir las medidas que se hayan tomado con anterioridad y que se prolonguen en el verano. El ejemplo más paradigmático es la utilización de las llamadas férulas de descarga.

Todos los anteriores son buenos consejos para preservar la salud de nuestra boca. Pero para que sean efectivos deben llegar a la población por ello es necesario que prolifere la profesión de Técnico Superior en Higiene Bucodental. Desde ITEP tratamos de poner nuestro granito de arena formando a grandes profesionales en esta materia. Además, gracias al compromiso que tenemos con esta causa, redoblamos esfuerzos ofreciendo la posibilidad de realizar el ciclo de manera online, gracias a los medios técnicos y humanos con que contamos para que la experiencia sea eficiente y satisfactoria.