Estamos confinados, esto es un hecho que debemos aceptar y al que, poco a poco, nos vamos haciendo a la idea. Hemos perdido, o vista modificada, la rutina que cada uno tenemos de manera abrupta y disruptiva. Hasta nuevo aviso las cuatro paredes de nuestros hogares serán una frontera sólida y tangible que hará todo lo posible, si colaboramos en el empeño, por mantenernos lo más seguros posibles. Al tiempo, será la separación real del resto de nuestro mundo. En esta realidad que nos abruma y nos agobia hasta cierto punto, es importante que seamos nuestra propia guía para mantener el mejor estado físico y mental posible. Tener una cierta rutina, un orden y un mantenimiento de la realidad anterior a la situación que vivimos puede ayudar. El ejercicio físico, tener ocupada la mente y promover la interacción, presencial o virtual, con nuestros seres más cercanos puede ayudar. Una de las rutinas que no debemos olvidamos conservar es el del cuidado de nuestra dentadura. Cepillarse los dientes, hacerlo de la manera correcta y hacerlo tras cada comida es el protocolo establecido. Hoy, de mano de las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Higiene Bucodental Online conoceremos mejor un extra, los colutorios.

Como ya sabéis los que sois lectores asiduos a este el blog de ITEP, los profesionales del cuidado dental son expertos cualificados, en base a una formación sólida y completa, para poder actuar en determinados procedimientos que tienen lugar en el gabinete odontológico. Pero otra parte muy importante de su trabajo, más allá de la gestión burocrática del propio gabinete y el control del seguimiento de los pacientes que por él pasan, es la función pedagógica que puede ejercer el Técnico Superior en Higiene Bucodental sobre esas mismas personas al mostrarles el camino a un cuidado de la cavidad bucal más exigente.

Es de conocimiento público que los recursos de higiene bucal más utilizados pasan por el cepillo de dientes, una pasta dentífrica adecuada y el hilo dental. Si embargo, pese a que las estadísticas dicen que los españoles hemos mejorado en la costumbre de lavarnos los dientes (casi el 40% lo hace a diario al menos una vez al día), es igualmente cierto que mucha gente se olvida de uno de los mejores complementos de esta rutina como es el colutorio. Su acidez y la picazón que a veces genera lo hace poco atractivo al uso, pero ahora veremos que puede ser un gran aliado.

Hay que tener claro que el formato de uso, en estado líquido, hace del colutorio un recurso que puede llegar a sitios, principalmente interdentales, a los que no pueden acceder utensilios como el cepillo. Este acceso libre y más ilimitado, logra que al usarlo, estemos protegiendo la boca de manera más integral. Su capacidad, por regla general salvo que se trate de alguno más específico, antipara y anti-gingivitis le hace el perfecto arma contra dolencias como las caries, la infección de encías y como apoyo extra en determinadas terapias bucodentales.

Queda demostrado de esta manera que el uso de colutorios es una herramienta de lo más útil e el cuidado de nuestra boca. Por otro lado, cada vez llegan al mercado colutorios más diversos y especializados. Por eso la aportación del Técnico Superior en Higiene Bucodental, en base a su preparación, es fundamental. Para que esa preparación sea la mejor posible, desde ITEP acercamos esta especialidad a cualquier persona que quiera encaminar sus pasos profesionales hacia esta vía, facilitando la formación, independientemente del contexto vital de cada uno, mediante la formación online, para la que usamos medios técnicos punteros y un equipo pedagógico que trabaja duro para estar al lado del alumno en cada momento de sus preparación.