Somos seres ritualistas y de costumbres. Así es como define la antropología al ser humano en su dimensión actual. Y hay que reconocer que no le falta un ápice de razón. Si analizamos, pormenorizadamente, nuestro día a día, es evidente que somos presos de la monotonía y los actos casi reflejos, al menos entre lunes y viernes. El fin de semana sí respeta algo más el libre albedrío. Los demás días nuestros actos pueden ser confundidos con los de cualquier otro día de la semana. Siempre suena a la misma hora el despertador, siempre desayunamos lo mismo, deprisa y corriendo, seguimos los mismos horarios camino de la escuela o del trabajo, donde se repiten los argumentos que manejamos en nuestro ámbito laboral, terminamos a la misma hora y el ritual se repite de vuelta a casa. Incluso en lo más aparentemente trivial, como es el cuidado de la zona bucodental se repiten comportamientos de manera mecánica. Hoy dedicaremos el bog, de la mano de personas que han realizado y superado el Curso de Técnico Superior en Higiene Bucodental Online, a ver como, en ocasiones, esta mecanización de los comportamientos, trae consigo el hecho de que cometamos errores en la limpieza de los dientes.

Como bien sabemos en ITEP, puesto que es una de las disciplinas con las qué contamos, el trabajo que realiza del Técnico Superior en Higiene Bucodental, en base a la preparación que recibe en su formación, es de vital importancia. Como ya sabemos por publicaciones anteriores, la salud y limpieza de la boca, repercute directamente en la salud general del cuerpo. Por eso la labor de estos profesionales, tanto en la aplicación directa de técnicas en el gabinete odontológico, como en su vertiente pedagógica, mediante la cual aconseja y trata de educar en la mejor manera de llevar la higiene de la zona bucal de la mejor manera posible, es esencial.

Pese a los esfuerzos que en ese ejercicio pedagógico ponen estos profesionales, un alto porcentaje de personas cometemos errores flagrantes a la hora de realizar el cepillado de los dientes. Queremos, a continuación, repasar los más frecuentes:

-No cepillarse después de cada comida: Este seguramente sea el más común y grave de todos, ya sea por la pereza del día o por no creerlo necesario, pocas personas hacen una correcta higiene bucodental después de todas y cada una de las comidas, como debería see.
-Hacerlo de manera desordenada: En la mecanización del proceso de lavado pocos y pocas son las que llevan un orden concreto en el cepillado, más bien se sigue un orden aleatorio, lo que merma la calidad del cepillado. Dividir la boca en 4 bloques, limpiando de izquierda a derecha y de arriba a abajo es la metodología correcta. Sin olvidar lengua y paladar.
-Usar demasiado dentífrico: La cantidad equivalente a algo más que un guisante es la verdaderamente necesaria para garantizar una limpieza eficiente de la zona bucodental.
-No vigilar el material de uso: Cuidar el cepillo y sustituirlo cada tres meses es algo que poca gente hace y es muy necesario puesto que el deterioro de las cerdas del cepillo puede dañar el esmalte o arañar las encías.

La concurrencia de estos errores, provoca que el trabajo que realiza el Técnico Superior en Higiene Bucodental sea necesario y ampliamente beneficioso. Pero para que eso sea así, la formación de los profesionales deben ser excelente. Desde ITEP perseguimos ese objetivo, y acercarlo a cualquier persona que quiera iniciar este camino profesional, mediante la implantación de la modalidad online del ciclo, gracias a unos medios tecnológicos punteros y un equipo pedagógico y profesorado de excepción.