Tenemos cinco sentidos que son nuestro enlace directo con el entorno que nos rodea. Está reconocido por todo el mundo que seguramente la vista y el oído sean los que mayor información nos suministran en relación a la necesidad de adaptación que tenemos en diferentes situaciones. Gracias al oido podemos alertarnos si algo sucede, podemos comunicarnos y mantener el equilibrio en muchas situaciones diferentes. La vista, sin embargo nos enseña la vida tal y como es y se presenta ante nuestros ojos. Los otros tres sentidos es posible que conecten más con lo sensitivo, con lo emocional y lo propiamente cognitivo. El olfato y el tacto están diseñados para hacernos sentir, para bien o para mal, para percibir sensaciones o transportarnos a un momento concreto escondido en nuestra memoria. Y el gusto es el vehículo perfecto para sentir, aunque sea de diferente manera, está diseñado, bien utilizado para estar al servicio de uno de los placeres más grande que conoce el hombre: comer y disfrutar haciéndolo. Pero, ¿qué sucede cuando este placer se ve alterado por la capacidad de ingestión? ¿qué soluciones existen? Hoy las descubriremos en este texto destinado a conocer la profesión de las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Dietética Online.

Como bien decíamos con anterioridad, el comer es uno de los grandes placeres que tiene la vida. Sin embargo, hacerlo sin mesura alguna puede traer determinados problemas. Por eso mismo existe la figura profesional del Técnico Superior en Dietética, puesto que en la formación que recibe, como bien sabemos en ITEP, se le dotan de conocimientos que pone al servicio de sus pacientes, y que van encaminados a que conozcan las virtudes de mantener una alimentación equilibrada. Pero es cierto que, en ocasiones, se plantean retos a este respecto que atañen a las personas con dificultades de ingesta.

La disfagia o, dicho de otra manera, la dificultad o imposibilidad para tragar, es una dolencia que afecta a personas que tienen problemas localizados en el esófago tales como la acalasia, el reflujo gastroesofágico o determinados tumores localizados en el mismo esófago o el estómago. Esta dificultad para tragar condiciona, como no podría ser de otra manera, el proceso de alimentarse y más aún de hacerlo de modo que todos los segmentos dietéticos se vean representados de manera equilibrada. Todo ello debido a la diversidad de texturas y consistencias que los grupos alimenticios tienen per se.

A día de hoy, ya contamos con la posibilidad de poder ofrecer a esas personas una salida hacia adelante, una posibilidad de que puedan alimentarse, hacerlo de manera equilibrada y sana, y, además, de poder disfrutarlo visual pero, sobre todo, desde el gusto. La potencialidad que supone el texturizar los alimentos de manos de cocineros expertos es una puerta que se está abriendo desde diferentes iniciativas que llevan en marcha años ya. Basándose en la coherencia elección de los alimentos, en el arte de su procesado, y contando con la aportación de especialistas en dietética y nutrición, la disfagia es hoy un obstáculo menos para la alimentación equilibrada de estos pacientes.

Esta posibilidad hace más fácil el trabajo del Técnico Superior en Dietética a la hora de orientar en el camino nutricional a los pacientes con estas dificultades alimenticias. Sin embargo, sea cual sea el escenario, los conocimientos de estos profesionales deben atender a criterios de excelencia y solidez. Desde ITEP compartimos es visión, y creemos también que la motivación es el camino a ello. Por ello, mediante la apertura a la modalidad online del ciclo, animamos a cualquier persona, que así lo desee, a realizar su deseo con la libertad de espacio y tiempo invertido en la preparación profesional. Mediante medios tecnológicos de ultima generación y la implicación y preparación del profesorado y equipo pedagógico que acompañará al alumno en todo momento, alcanzamos esa meta.