Y el mundo entro en una pausa indeterminada y sin solución de continuidad a corto plazo. La crisis sanitaria que nos está asolando ha impuesto su protagonismo con una contundencia que le hace incontestable. En el fondo del escenario, en un segundo plano, han quedado nuestras vidas y todas las ramificaciones que estas tienen. Las relaciones sociales y afectivas han sufrido un estancamiento y un distanciamiento que solo ha podido ser sustituido por soluciones digitales. El empleo ha sufrido una catarsis acelerada en la que los que han podido adaptarse -con el teletrabajo por bandera- aún subsisten y el resto lucha por hacerlo. La economía lucha por no ser la víctima lenta.y duradera de esta situación y con ella en vilo, lo estamos todos. Para ayudar a que esta situación de intraquilidad global se relaje un poco, se deben dar los mecanismos, por parte de las instituciones y los agentes sociales de referencia, para que los más básicos productos puedan seguir llegando a la población y con ello siga en marcha el ciclo productivo. Para ello es fundamental la labor de, por ejemplo, las personas que deciden afrontar, y superar en muchos casos, el Curso de Técnico Superior en Comercio Internacional Online.

Como ya sabéis los que soléis visitar este vuestro blog del Instituto Técnico de Estudios Profesionales (ITEP), una de las disciplinas que nos es tocante es, precisamente, la del Técnico Superior en Comercio Internacional y, gracias a ello, sabemos el papel fundamental que tiene a la hora de que la economía basada en productos de consumo tenga fluidez, puesto que por sus manos pasa la tarea y responsabilidad de que esos bienes se muevan entre mercados y, lo que es más importante, entre territorios. En el caso de España uno de esos productos fundamentales es la agricultura, en la que tan ricos somos.

En una vida anterior a la COVID-19 en nuestro país se vivía una relativa tensión entre el colectivo de trabajadores del campo con el resto de elementos del sistema productivo debido al precio de sus productos y el limitado beneficio que lograban del fruto (literal) de su trabajo. Ahora, en tiempos en los que esos productos se han convertido en la base de una alimentación de supervivencia en muchos territorios, desde lugares determinantes de la gestión gubernamental a nivel europeo se están tomando medidas para que el flujo de este mercado no sea interrumpido en tiempos de crisis sanitaria.

Efectivamente, la Unión Europea ha firmado una serie de acuerdos con 21 naciones miembros de la Organización Mundial del Comercio para garantizar de la manera más justa y eficiente posible, de modo que la manufacturación, tratamiento y comercialización de bienes agrícolas y de alimentación entren en un proceso de comercio internacional abierto, proporcional, transparente y coherente con la intención de que la nutrición y salud de la población de estas naciones se vea garantizada. De igual manera, se plantea el trabajo conjunto, una vez esta crisis haya pasado, para tratar de encontrar un protocolo de actuación que proteja estos productos y su distribución en potenciales escenarios similares futuros.

Estos acuerdos abren un marco de actuación que se ve reflejado en el día a día de profesionales como el Técnico Superior en Comercio Internacional. Pero esto también, dada la sensibilidad de los productos y su finalidad en esta situación actual, carga a estos trabajadores de una responsabilidad que puede manejar, en parte, gracias a la formación que atesora. Desde ITEP buscamos que esa preparación sea ejemplar y alentamos a cualquier persona cuya motivación sea ostentar este empleo, independientemente de su contexto vital, a que nos visite puesto que contamos con las condiciones para garantizar una formación online estricta y de calidad, dotando al alumno de libertad absoluta de elección de espacio de estudio y tiempo destinado al mismo.