Un ecosistema es una suma de elementos que tratan de mantener un equilibrio perfecto, aunque complicado, para su supervivencia. Ese equilibrio se ve sistemáticamente amenazado por los propios elementos que lo componen, pero también por la invasión de un espacio finito en el que tienen que convivir diferentes ecosistemas diferentes. Más allá de los entornos naturales que puedan adherirse a este supuesto, hay hábitats creados de la mano humana que pueden seguir el ejemplo de los primeros. Las empresas son microcosmos en las que la suma de pequeñas partes suman un todo que necesita de cuidado, mucho trabajo y una pizca de ambición. Es ese último ingrediente el que puede hacer poner en peligro la supervivencia del ecosistema, de la empresa, aún más cuando la competencia es un elemento tan amenazador para la tranquilidad de la firma. Por si esto fuera poco, en una sociedad tan globalizada, interconectada y transparente a nivel social, cada fallo, cada gesto que pueda ser escrutado es un argumento que puede ser usado en su contra. Es por eso que la ética en el trabajo, como bien saben las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Administración y Finanzas en Madrid, por ejemplo, es un elemento que rema a favor de las empresas.

La ética es un elemento que debe ser transversal en todos los espacios públicos y privados. Más aún en lugares tan sensibles como son las empresas, sean estas del tamaño que sean. Profesionales como el Técnico Superior en Administración y Finanzas son la base de funcionamiento de todas las empresas y, por ende, son los que deben velar por el hecho de que la rectitud y el apego a las normas establecidas sean la costumbre en el día a día de las firmas para las que desarrollan su labor habitual.

A día de hoy, es un hecho contrastado que las grandes empresas no gozan, por regla general, de una visión muy optimista por parte de la sociedad. La idea que se tiene es que son grandes compañías que viven al margen de una realidad social compleja y que gastan sus energías únicamente en obtener pingües beneficios. Por eso, la transparencia es una necesidad en estas empresas para que la ciudadania pueda atestiguar que la ética es el concepto que gobierna las operaciones de las compañías. En este sentido, podemos decir que la ética bien comunicada es un instrumento que puede traer ventajas a las empresas.

Estas son algunas de ellas:

Aumenta el compromiso y motivación de los trabajadores: El hecho de que la empresa se rija por valores éticos aumenta el compromiso de los trabajadores con la firma y atrae a personal de alta cualificación.
Crea unión interna: Que la empresa comparta valores éticos que ya tiene de por sí el trabajador le hace crear una unión entre ambos entes muy poderosa.
Mejora la reputación y las ventas: La operatividad apegada a ética extiende una imagen positiva de la empresa y facilita la actividad de la misma.
Evita casos de corrupción: Que el listón de actuación sea establecido por la ética evita que actos de corrupción deje en evidencia a quien los cometen.

Como decíamos al principio, profesionales como el Técnico Superior en Administración y Finanzas sustentan el día a día y la supervivencia de las empresas. Y todo ello tratando de que los valores éticos sean el leitmotiv del proceso. Para ello, la formación que reciben les sustenta en estos ideales. En ITEP creemos en esos ideales, por tanto formamos a nuestro alumnado de la disciplina en base a ellos. De este modo, a través de un método basado en la ejemplaridad de nuestro profesorado conseguimos alcanzar el objetivo de la excelencia educativa.