Estamos saliendo, damos pequeños pasos hacia la luz después de meses de oscuridad y de penuria. Con el recuerdo a los que ya no están, con el reconocimiento a los que se lo han dejado todo tratando de que los primeros fueran los menos posibles, debemos caminar lo más juntos posibles hacia una normalidad regida por la precaución, la empatía y el cuidado, propio y ajeno. Nos queda por delante un camino que va a ser trabajoso, algo arriesgado (la seguridad absoluta no existe) y sufrido en otros muchos ámbitos más allá que el de la salud. Pero eso no implica que no deba ser transitado, cuando la nueva normalidad se establezca y asiente debemos ser conscientes de que nuestros actos pueden tener una repercusión mas allá de nosotros mismos. La economía, una vez nos hemos asegurado que la salud le precede, necesitará de un impulso revitalizador para que la crisis sea lo menos dura posible. Un buen ejemplo, aún sabiendo que es un esfuerzo ímprobo, sería impulsar el emprendimiento y la creación de empleo. Para ello, lo mejor es contar con el asesoramiento y experiencia de personas como las que realizan el Curso de Técnico Superior en Administración y Finanzas en Madrid, por ejemplo.

Estos profesionales, como bien sabemos en ITEP, adquieren en su formación una variedad de conocimientos y herramientas que les hacen casi indispensables para la llegada a buen puerto de una aventura tan intensa como la creación y mantenimiento en activo de una empresa. No es casualidad que el Ciclo de de Técnico Superior en Administración y Finanzas sea el más solicitado por el alumnado y el de mejor inserción laboral de todas las ramas formativas. La clave está en su versatilidad y en la capacidad de absorción de tareas que puede llegar a alcanzar en un organigrama empresarial, sea este del tamaño que sea.

Desde este punto de vista queda establecido que contar con la mejor ayuda posible es una de las mejores bazas para sacar adelante un proyecto tan sensible como es la creación de una empresa. Y, seguramente, si preguntamos a uno de estos profesionales cuál es el primer paso fundamental para ello, su opinión sea meridianamente clara. El germen indispensable para no naufragar en el mar del emprendimiento es tener una idea que venga a realizar la más importante de las funciones de una marca: satisfacer las potenciales necesidades de los clientes a los que va dirigida.

En este sentido, dos son los principales puntos a tener en cuenta a la hora de desarrollar las idea primigenia de nuestro negocio. Por un lado, debe ser una idea que represente una utilidad real para el consumidor. Que el estudio de mercado previo revele que es necesario su instauración para el público que determinamos como objetivo. Y por otro, debe ser una idea comandada por la innovación, tanto desde el punto de vista del propio producto como de elementos como su proceso de producción, la manera en que lo vamos a presentar en sociedad (marketing) o, incluso en la forma de organización empresarial que tiene detrás.

Sobre estas bases se debe levantar un negocio para que sea estable y sólido. Pero, además, esa solidez se verá reforzada gracias a la experiencia y el conocimiento de los profesionales que la hacen funcionar. En este sentido, las bases de conocimiento que aportan profesionales como el Técnico Superior en Administración y Finanzas solo hacen que sumar en pos del éxito de la forma. Desde ITEP trabajamos desde ese posicionamiento y, por tanto, tratamos de formar, a las personas que nos escogen para iniciar este camino laboral, de la mejor manera posible.

Entre todos podremos volver a levantarnos.