El ser humano, pese a los errores que comete por el camino, ha logrado una capacidad de desarrollo como pocas veces se han visto en los millones de años que contempla el planeta en que vivimos. A día de hoy, en pleno siglo XXI, podemos decir que, desde la humildad que nos confiere saber que aún tenemos un amplio margen de mejora, se ha alcanzado un nivel de conocimiento que, bien usado, hace seamos conocedores de nuestra consciencia, nuestro entorno y las interacciones que se producen entre ambas categorías. Y más aún, hemos sido capaces de crear elementos que potencien esas interacciones. Esa capacidad sobrevenida no es producto de la casualidad. En el proceso que nos ha traído hasta aquí, la inquietud por el perfeccionamiento, la autocrítica constante y el intento por llevar a nuevas cotas la creatividad de los que nos han precedido ha sido el exitoso camino que nos ha traído hasta donde estamos. Precisamente, el proceso de autocrítica es uno de los más valiosos que tenemos, por eso, como bien saben las personas que deciden emprender su camino profesional encauzándolo por el Curso de Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma en Madrid, por ejemplo, el mecanismo de puesta a prueba del producto es esencial.

Como ya habéis podido leer en entradas anteriores del blog de ITEP, el trabajo de estos profesionales no es ni mucho menos sencillo. Es una labor, la del Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, que requiere del dominio no solo de un idioma, sino el de todo un abanico de ellos. Lenguajes máquina, de ensamblaje, diferentes códigos de programación, son un conjunto de saberes que multiplican las variables del todo que suma y conforma uno de esos programas que tan presente están en nuestro día a día y que tanto trabajo tienen detrás del icono de entrada al mismo.

Todas estas variables, y el ánimo de que el producto cuente con las menos fallas posibles, hace de lo más recomendable y utilizado, el proceso de prueba que se realiza en diferentes etapas del desarrollo de la aplicación en que se está trabajando. Pese a que la perfección no es una opción y, usualmente, suelten presentarse problemas que tan sólo se manifiestan en la fase de implantación del software, las pruebas que pasan durante su programación y ensamblado, buscan minimizar estos fallos.

La prueba definitiva, realizada por personal externo al equipo de desarrollo, viene recogida, en sus más esenciales detalles en el documento “plan de pruebas” que recoge aspectos como los siguientes:

-Introducción descriptiva del producto.
-Partes del programa que deben ser objeto de la prueba o las pruebas.
-Características concretas y detalladas del software que debe ser probado.
-Enfoque de la prueba, bajo epígrafe se recogen los nombres de los probadores, la duración o la planificación de las pruebas a realizar.
-Criterios que determinaran la validez o la no validez del producto en base a lo que se considere previamente.
-La especificación clara y diáfana del desarrollo de las pruebas que se realizará así como el proceso para llevarlas a cabo.
-Homologación, aprobación y firma del plan de pruebas.

El proceso de test a los que se someten a los software, como podemos deducir del plan de pruebas, no son banales. Esta exigencia, hace que profesionales como el Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma tengan que dar lo mejor de sí para que sus productos los pasen. Todo ello, en último término, viene determinado por la formación que reciben. Por eso en ITEP nos esforzamos porque reciban la mejor y más completa de ellas. Un excelente profesorado, unos medios didácticos acordes con la exigencia del ciclo y unas prácticas continuas conforman el método educativo que lo hace posible.