La literatura, al igual que el cine, es una suma de arte, talento e imaginación. Son muchos los ejemplos que nos hablan de la interpelación entre estos dos actores tan importantes de la cultura. Es usual que el camino que va de las páginas a la pantalla sea el más transitado. Sin embargo, el transitar contrario, el del salto de la pantalla de personajes, tramas y contextos a las letras impresas es también posible aunque suele serlo de diferente manera. Es costumbre que este tipo de trasvase tenga como ejercicio expandir el universo una película en las páginas potencialmente infinitas de un buen libro. Es este, el ámbito de los libros, algo que tiene que ver con el concepto del que vamos a hablar hoy. Sobre todo las sagas literarias, que pasan por diferentes etapas, que puedes ser revisitadas mientras avanza una de ellas o puede seguir un ritmo lineal que solo mire al presente para ir, transversalmente, del inicio al final de la historia. Esto puede ser, como veremos a lo largo de los siguientes párrafos, equiparable al proceso de creación que siguen las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma en Madrid, por ejemplo.

Es un hecho constatado que toda profesión que tiene que ver, aunque sea tangencialmente, con la tecnología, goza, y gozará de un prometedor futuro. En ITEP lo vimos claro y es por eso que abrazamos la disciplina formativa del Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma. Son estos profesionales de los que depende, en gran medida, que existan, funcionen y perduren en el tiempo todos esos programas que usamos día a día en nuestros dispositivos, y sin los que, mal que nos pese, nuestra vida, en muchos casos, sería mucho más complicada de lo que ya lo es.

Toda APP tiene su origen en una idea o un concepto, así como en su proyección visual concreta. Entre ese inicio y el programa en sí hay toda una serie de fases que deben ser ejecutadas en orden diverso pero que no pueden ser excluidlas del proceso creativo. Así a vuela pluma, estas fases serían las de análisis de requisitos (anaáisis de aspectos técnicos y funcionales, diseño (la plantación visual de los requisitos anteriores), codificación (dotar de programación que sustente al diseño), la fase de prueba de funcionamiento, la de documentación reguladora (guía de uso), la fase de explotación y, por último, la de mantenimiento.

Estas etapas deben ser cubiertas, la forma en que lo han de ser condicionan el ciclo de vida del programa. Varios modelos de creación son los que determinan esta vida útil:

– Modelo en cascada: basado en el conocimiento previo de todos los requisitos que debe cumplir el software, no permite volver a las fases anteriores
- Modelo en cascada con retroalimentación: parecido al anterior en cuanto a los conocimientos previos pero en este caso permite modificaciones en fases anteriores.
- Modelos evolutivos: permiten la evolución del software reiniciando de nuevo las fases si fuera necesario para hacer modificaciones.

Este es un proceso en el que cada paso debe estar meticulosamente diseñado y pensado, aunque hay modelos que lo permiten, la fluidez en el desarrollo debe ser la nota predominante. Para que ello sea así, la preparación de las personas involucradas en el proyecto debe ser sólida y completa, y eso, como no puede ser de otra manera, incumbe al Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma. Por ello, en ITEP trabajamos para que, mediante un método basado en la ejemplaridad y profesionalidad de nuestro profesorado, unos medios didácticos de contrastada calidad y un programa de prácticas continuo, podamos formar a las generaciones del presente y del futuro de esta especialidad.