La técnica no implica, per se, que la creatividad este exenta. Te sugiero que mires el aparato electrónico que más y mejor usabilidad te ofrece en tu día a día. El teléfono móvil es capaz de ofrecerte ayuda en diferentes contextos de la vida. Mucha gente usa este utensilio como despertador. Un alto porcentaje de personas confirman las notificaciones que tienen antes incluso de salir de la cama. Camino de las obligaciones diaria el móvil suele tener o dispensar una doble finalidad, por un lado ofrece alternativas de tránsito mediante el GPS y por otro puede ser la manera de hacer el mismo más ameno mediante sus capacidades multimedia. En el trabajo sirve para coordinar la comunicación entre departamentos o compañeros y en el tiempo de ocio es capaz de operar programas de ocio de diferente categoría, por no nombrar la ventana que suponen a la virtualización de las relaciones mediante las redes sociales. Seguramente todos los que estáis leyendo este texto reconocéis estos escenarios. Todos ellos son posible gracias a que la creatividad de alguien se unió a la capacidad profesional, como la del las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma en Madrid, por ejemplo, y crearon algo desde cero.

Atendiendo a los argumentos del párrafo anterior, podemos decir que la tecnología y todo lo que alberga este concepto, vienen a tratar de satisfacer las necesidades humanas. Si hablamos de ello constreñido al ámbito del teléfono movil, como paradigma de los sistemas que albergan estas utilidades, los profesionales, como el Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, que son capaces de desarrollarlas cobran un papel relevante. Como es obvio, la creación de estas herramientas conlleva un proceso intelectual y una adecuación de requisitos técnicos que se adhiere a un proceso evolutivo desde la concepción de la primigenia idea hasta la puesta del producto en manos de la clientela.

Como todo proceso productivo, la creación de aplicaciones responde al proceso más pragmático posible. Hay diversas escuelas diferenciadas que manejan conceptos y fases del proceso en diferente orden o de diferente representación. Mientras algunas corrientes apoyan que el cliente final no tenga conocimiento del product hasta que éste sea estable y cerrado, otras defienden la necesidad de que el cliente para el que se desarrolla el trabajo se vea involucrado desde el primero momento y sea testigo de la evolución del programa, pudiendo así aportar en función de que se vayan pasando fases del desarrollo.

De cualquier modo, las fases básicas del desarrollo de una aplicación responderían al siguiente esquema:

-Análisis: Es en esta primera fase en la que se investiga sobre aquellas necesidades que puede satisfacer la app. Se analizan factores como utilidad, competencia y la capacidad de diferenciación de ésta.
-Diseño: En esta etapa del proceso se diseñan las capacidades que tendrá la app, su interfaz y la manera de interacción con el usuario.
-Codificación: Quizá la parte más delicada y técnica del proceso, es aquí donde el desarrollo del lenguaje de programación de la herramienta la dota de estabilidad y funcionalidad.
-Prueba. Una vez se ha determinado que se han completado los pasos anteriores se realiza una ultima prueba, exhaustiva, que decide si se pone a disposición del público o no.
-Mantenimiento: Si el proceso ha terminado con éxito, se abre entonces un tiempo en el que la app cuente con un mantenimiento que se encargue de los problemas, fruto del uso, que puedan aparecer.

No cabe duda de que el Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma tiene un papel preponderante en este camino de la creación de una herramienta de estas características. Un proceso que pone a prueba la formación que ha adquirido. Para que esa prueba sea satisfactoria, desde ITEP propugnamos una preparación de calidad apoyados en nuestro profesorado, unos medios didácticos de calidad y un calendario exigente de prácticas continuas.