Hace pocas semanas que se ha puesto en marcha la competición reina, del deporte rey, en nuestro país. La Liga comenzó apenas hace tres semanas y ya casi hemos olvidado que hemos tenido un verano en el que los rumores, las certezas, los millones de euros y todo el ruido que lleva el proceso consigo han colmado de esperanzas, desilusiones, alegrías y penas a los aficionados que ven como la plantilla del equipo de sus amores se ve modificada. Pero más allá de esas sensaciones, desde las directivas de esas mismas escuadras se persigue un objetivo por encima de cualquier otro, adquirir aquellas “piezas” que hagan de su club el mejor preparado de cuantos compiten por alcanzar los mismos objetivos. Y este fin es homólogo en cualquier otro ámbito de la vida. Tratar de alcanzar las mejores cotas de satisfacción de quienes persiguen un objetivo debería ser una actuación obligada de quien responden de la responsabilidad de alcanzar esas cotas. En términos de sanidad funciona de la misma manera. Como veremos a continuación, en el ejemplo de las personas que han realizado el Curso de Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico Online, la actualización tecnológica puede ser de una importancia capital.

Muchas veces hemos hablado en este blog de la intrincada relación que existe entre técnica y técnico. Esto quiere decir que la maquinaria utilizada para lograr las imágenes para el diagnóstico, por si solas no son suficientes para llegar a una conclusión realmente útil si no es con la intervención de un Técnico Superior que las sepa usar, y del mismo modo, la sapiencia del técnico, por muy completa que sea su formación, perderá calidad de intervención si unos utensilios obsoletos no le dejan desarrollar su potencialidad máxima, suponiendo esto un cierto déficit de atención de cara al paciente que requiere de una diagnosis determinada.

La Sanidad española tiene esto claro y se están haciendo esfuerzos, tanto de naturaleza pública como privada, para actualizar equipos de imagen para el diagnóstico, por ejemplo. En determinados centros se están instaurando máquinas de resonancia magnética de tres teslas. Detrás de esas palabras se esconde la posibilidad de contar con un alcance magnético superior lo que se traduce en una mayor capacidad para lograr imágenes nítidas que identifiquen con mucho mejor detalle lesiones de menos tamaño que el que se consigue, a día de hoy, con los equipos anteriores. Además, se pueden conseguir imágenes de órganos dinámicos como el corazón o los pulmones, y determinar si su funcionamiento es el debido, con una mayor precisión.

Por si esto fuera poco, los equipos de última generación logran algo que antes no se podía conseguir en todos los casos y es aunar velocidad y versatilidad. Por todos es sabido que la resonancia es una de las pruebas médicas más claustrofóbicas que hay, por tanto, el hecho de que se aceleren los procesos de toma de imágenes de diagnóstico y se reduzca el tiempo de estancia en el tubo es una buena noticia. En cuanto a la versatilidad, los equipos que se están empezando a implantar en España son capaces de realizar pruebas determinadas en zonas o casos diversos, llegando hasta donde antes era casi imposible.

Con la actualización tecnológica de esta disciplina se resuelve una parte de la ecuación. Ahora es turno de formar al futuro Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico para exprimir todas las posibilidades que la técnica brinda. En ese proceso estamos en ITEP, apostando por del desarrollo del ciclo de esta disciplina, no sólo en modo presencial, sino con el mismo ahínco dotando de los mejores medios a nuestro alcance a las personas que deseen desarrollar estos estudios de manera a distancia. Con la implementación de un campus virtual de tecnología puntera que facilitará el flujo de información entre docente y alumno, en el que tendrá acceso a los medios didácticos acorde con las exigencia de su futuro empleo y que le trasladará, al alumno, la libertad de horarios y esfuerzos para que su entorno y las circunstancias de este no determinen sus ansias intelectuales.