Siempre se ha dicho que lo mejor para encarar una situación complicada de la mejor manera posible era ver el vaso medio lleno. Esta es una frase popular que invita al optimismo en tiempos en los que esto es harto complicado. Sin embargo, toda situación, incluso la que nos ha puesto contra las cuerdas como la que ha supuesto la COVID-19, tiene algún aspecto predispuesto para la esperanza y para determinar que algo positivo se puede sacar de ella. En el caso español son numerosas estas pequeñas esperanzas y luces al final de un largo y oscuro túnel. El principal punto positivo ha resultado ser que el sistema sanitario con que contamos, del que se puede relatar que ha pasado por multitud de dificultades en los últimos años, es el valor más en alza y del que podemos estar más orgullosos debido a la capacidad y calidad del trabajo que han realizado estos meses. Por otro lado, la capacidad de trabajo y de inventiva de nuestros conciudadanos ha demostrado los recursos tan importantes que tenemos para afrontar situaciones así. Uno de esos ramalazos de inventiva e innovación ha logrado adelantos en el ámbito laboral de las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico Online.

Al ser la COVID-19, inicialmente, una enfermedad que principalmente atacaba a los pulmones, la detección y la diagnosis rápida cogieron una importancia capital. Ello exigió un esfuerzo grande a profesionales de las características del Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico. Estos trabajadores de la alud son los responsables y encargados de la manipulación de equipamientos para la obtención de materiales gráficos que determinen si existe la presencia de una dolencia y, si se confirmase tal extremo, el alcance de tal enfermedad en el cuerpo del paciente. En el caso del coronavirus la preocupación era la neumonía bilateral.

El crecimiento tan abrupto de casos de todas las naturalezas posibles hizo inabarcables las pruebas diagnósticas por imagen. En ese escenario, y dando por sentado que la mayor de las gravedades y preocupaciones eran los pacientes sintomáticos que presentaban indicios de daño pulmonar, se hacía imperativo que esa cantidad de población contara con una manera rápida de confirmar o descartar la presencia de las dolencias compatibles con la infección por coronavirus. Además, se buscaba un recurso que, con bajo personal y con medios materiales no muy amplios pudiera sacar adelante un número de pruebas suficientemente alto al día.

En base a todo ello, ya está en fase una suerte de cápsula unipersonal que, gobernada y manejada por un técnico es capaz de realizar radiografías a pacientes y tramitar los resultados en un tiempo de apenas 30 segundos. Gracias a la mejora de la transmisión de información, estas cabinas estarían asociadas, en modo remoto, con un médico de algún centro sanitario cercano que pudiera observar y valorar las imágenes para determinar si la presencia de la neumonía hace necesario el seguimiento o, incluso, el ingreso del paciente. Sería una forma efectiva, económica y rápida de realizar pruebas. Eso sí, solo servirían para casos sintomáticos y con atisbos de afectación pulmonar.

El hecho de contar con recursos como estos no hace más que prepararnos para todos los escenarios que la pandemia puede traer consigo a partir de ahora. Eso incluye la posibilidad de que se produzcan rebrotes. Con todo ello en mente, desde ITEP seguimos con el firma propósito de formar, de la mejor manera posible y de manera online gracias a las potencialidades que la tecnología nos brinda, a los profesionales Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico del presente y del futuro. De este modo, contaremos con el personal cualificado para manejar equipamiento de esta naturaleza.