Cada detalle, por nimio que sea, puede marcar la diferencia si este se enmarca en el desarrollo de un proceso que le sobrepasa. Hay muchos ejemplos de ello, pero seguramente el más paradigmático sea el que se conoce como “efecto mariposa”. Según este supuesto, por el efecto amplificador del tiempo y el espacio, se teoriza con la posibilidad de que el simple aleteo de una mariposa en un punto determinado del planeta pueda, tiempo pasado y espacio transcurrido, provocar un huracán en el otro extremo del mundo. En medio de los dos extremos del fenómeno, se producen hechos y aconteceres que cumplen su cometido en la tarea fue que el propio fenómeno pueda ser, cuando menos, plausible. A día de hoy, en nuestro país necesitamos que ese efecto mariposa se convierta en el proceso por el cual, una vez que se ha creado y establecido la crisis del COVID-19, podamos generar un desarrollo de acontecimientos que haga posible que la curva de contagios, no solo aminore una escalada que nos tiene angustiados, si no que termine por tomar el sentido descendente. En esos acontecimientos tienen mucha importancia las personas que realizan el Curso de Técnico en Farmacia y Parafarmacia en Madrid, por ejemplo.

Como sabéis los que sois habituales, tanto de la página web como del blog de ITEP, esta disciplina, la del Técnico en Farmacia y Parafarmacia es una de las categorías que se estrena, este año, en nuestro catálogo formativo. Creemos ciegamente en lo que esta profesión puede aportar, y de hecho así lo hace, en el desarrollo de una sociedad que se cuida y cuida de sus semejantes. Como veremos a continuación el papel que estos profesionales ejercen en días tan aciagos como los que estamos viviendo hace que debamos estarles igual de agradecidos que le estamos al personal sanitario.

Los conocimientos que estos trabajadores de la salud adquieren en su formación les prepara para sacar adelante muchas tareas que en plena crisis del coronavirus son esenciales. Como es público y notorio, los responsables de establecimientos farmacéuticos son los encargados de conocer como puede influir los diferentes medicamentos en el sometimiento de una crisis sanitaria de esta envergadura. Por otro lado, la cruz verde que identifica a estos negocios son un verdadero faro para personas que requieren de ayuda en este sentido.

Los profesionales de farmacia y parafarmacia son capaces de establecerse como nexo de unión y parte fundamental del proceso de cambio de la crisis del coronavirus puesto que, tanto en los locales habituales, como en los propios centros hospitalarios, la gestión del almacén de medicamentos es una tarea importante y esencial para que ni se produzcan ni se reproduzcan fenómenos de desabastecimiento. Además, los conocimientos adquiridos que estos profesionales tienen pueden informar y asistir a los clientes que acuden a ellos en búsqueda de consejo. Este hecho puede tranquilizar al propio cliente de manera que evite su visita a urgencias y, por ende, colaborando en el alivio de la saturación del sistema sanitario.

A lo largo de los párrafos anteriores hemos visto todo un ramillete de posibilidades de colaboración, del Técnico en Farmacia y Parafarmacia, en la cadena de actos que pueden colaborar en la remisión de la curva del COVID-19. Para ello, la formación que reciben estos profesionales debe ser ejemplar, completa y sólida. Con ello en mente, en ITEP desarrollamos un método de enseñanza basado en la preparación y profesionalidad de nuestro profesorado, unos medios didácticos, comandados por un completo laboratorio, a la altura de las circunstancias, y un programa exigente y continuo de prácticas, charlas y visitas, tanto dentro como fuera del aula.