Las normas sociales han cambiado en un abrir y cerrar de ojos, hemos perdido aquello que nos definía, por regla general, a los países más eminentemente latinos. La cercanía, el compadreo, la vida social en el amplio sentido de la palabra o el contacto piel con piel ha visto como le ponían cerco mediante unas medidas de distancia social que han reinventado la manera de interaccionar entre humanos. Sin ir más lejos, desde el momento de saludarnos notamos esas afectaciones a nuestro modus vivendi. Y ahora por lo menos podemos salir a la calle… por ahora. Durante el confinamiento, el más duro que ha vivido nuestro país en su historia reciente, todos tuvimos que buscar como subsistir completamente aislados del resto de nuestros seres queridos. En esta tesitura el entretenimiento por streaming, internet o el ocio digital nos distrajo de la realidad. La entrega a domicilio de víveres nos suministró de lo esencial, y, como veremos hoy, un servicio que no se había utilizado demasiado pero que se ha demostrado como muy importante, y que tiene a las personas que realizan el Curso de Técnico en Farmacia y Parafarmacia en Madrid, por ejemplo, hizo posible que los pacientes recibieran su medicación en su propia casa.

La salud es uno de esos imponderables que están en lo más alto de la lista de prioridades de todo el mundo. Hay muchos caminos para preservarla de la mejor manera, pero el más habitual, para mantener a raya a muchas dolencias es la medicación que facultativos expertos en la materia prescriben. Es una evidencia que, durante el encierro obligatorio de los pasados meses, el acceso a esas medicinas era complicado para muchos de los pacientes que las necesitaban. Por eso, un estudio que conocemos ahora remarca la labor de profesionales como el Técnico en Farmacia y Parafarmacia en cuanto al acceso a esos medicamentos se refiere por parte de los pacientes.

La telefarmacia se ha convertido en un alivio para todas esas personas que requerían de una medicación particular y han visto como esta acudía a la puerta de su casa desde la misma farmacia hospitalaria de su centro de referencia. Bien es cierto que, tal y como recoge el colegio de farmacéuticos de algunas regiones del país, este proceso podría haber sido optimizado mediante la coordinación de la farmacia hospitalaria y la ídem de barrio. Pero aun así ha sido un sistema que ha funcionado bastante ágilmente y con gran efectividad.

A esta conclusión se ha llegado tras ver los resultados de un estudio que se ha realizado a este respecto. Antes de la pandemia, apenas un puñado de hospitales españoles contaban con este servicio, durante y después se han incrementado hasta el punto de que en el estudio han participado más de 70 que asumen la dispensación de medicación a más de 6.500 pacientes. Estas mismas personas han considerado en un 95% su satisfacción con el servicio y un 75% opinan que es un recurso que debería consolidarse en el tiempo. Una petición que los profesionales encargados ya han elevado a las autoridades pertinentes.

Se puede traducir como todo un éxito la aceptación y satisfacción de los pacientes a este servicio. Es también un hecho que el mantenimiento de esta práctica requerirá de apoyo institucional y personal dedicado. En lo segundo, desde ITEP tenemos algo que aportar. Desde el curso que dejamos atrás nos estamos encargando, tanto en modo presencial como online, de formar al Técnico en Farmacia y Parafarmacia del presente y del fututo. Y pese a que los tiempos son inciertos, estamos preparados para seguir con una completa y exigente formación se de el escenario sanitario que se dé. Palabra de ITEP.