La fotografía es el arte de lo efímero plasmado para la eternidad. Es congelar una fracción de segundo, o un puñado de ellos, para poder disfrutar de él para siempre. Es todo un arte que se compone de variables tan extensas como subjetivas, tan técnicas como humanas. Y de todas ellas depende el resultado y la intención que pueda proyectar esa imagen plasmada en papel o en millones de píxeles. Todo ello, y la información que una simple imagen nos aporta, no es más que el intento y la consecución de tratar de liberar de la fortaleza efímera de nuestra mente las millones de imágenes que captamos con la mirada y brindarles un soporte que les haga imperecederas. Eso no quita para que, evidentemente, haya “fotogramas” que nuestra mente sea capaz de fijar como seguras y dotarlas de una información que nosotros contextualizamos. La mayoría son icónicas. Por ejemplo, las cruces verdes, con luces más o menos intermitentes, las asociamos con el ámbito de trabajo de la persona que realiza el Curso de Técnico en Farmacia y Parafarmacia Online. Aunque es cierto que el contexto que le aplicamos por conocimiento previo no termina de cuadrar con el concepto actual de esa profesión.

Como, a estas alturas, ya debería estar más o menos claro si sois lectores habituales del blog de ITEP, la profesión de Técnico en Farmacia y Parafarmacia ha pivotado del ayudante del licenciado en el dispenso de medicamentos a una concepción mucho más versátil que comprende el universo de la Oficina de Farmacia como un sitio que sigue atendiendo a las necesidades medicinales de su clientela pero, también, ha ampliado el panorama comercial de estos establecimientos para poder ofrecer, tal y como veremos en las líneas siguientes, una relación de productos que si bien tienen que ver con la asistencia sanitaria, son de otra naturaleza.

La evolución de los tiempos y las heterogéneas necesidades humanas, han transformado las oficinas de farmacia en un establecimiento sede central, en cada barrio, de abastecimiento de medicamentos pero, también de productos que, sin serlo, pueden ser utilizados para mejorar la calidad de vida de los vecinos y/o clientes. De este modo, puede darse, como veremos ahora que haya toda una gama de productos que han ido, poco a poco, ganando espacio en las farmacias, convirtiendo esos negocios en algo más versátiles y, por ende, algo más productivas para trabajadores y clientela.

Pero, ¿qué clase de productos, que no sean medicamentos, podemos encontrar en una farmacia y/o parafarmacia?

-Dermofarmacia: productos de cosmética.
-Dietética y alimentación: productos de cuidado nutricional esencialmente.
-Desinfectantes: con la experiencia de los últimos meses no necesitan presentación.
-Artículos de puericultura: destinados a la etapa infantil o de
lactancia.
-Productos de ortopedia: instrumentos que ayudan a la
movilidad e independencia de las personas o atienden a sus necesidades del día a día, así como, incluso, pueden llegar a sustituir parte del cuerpo humano.
-Productos de óptica: los que tienen la finalidad de prevenir, detectar y
solucionar problemas visuales.

Como queda patente, estos comercios han adquirido una nueva dimensión mucho más utilitarista para la ciudadania. Pero esto hace necesario que las personas que dicen su vida laboral al desempeño de empleos como el de Técnico en Farmacia y Parafarmacia, deba contar con una preparación sólida y completa. Por ello, desde ITEP cogemos el guante del tal desafío y redoblamos el esfuerzo en ese desempeño ofertando la modalidad online de este ciclo de grado medio. Mediante la aplicación de soluciones informáticas de ultima generación y con la dedicación de un equipo humano que trata de acompañar al alumno en todo momento, tratamos de conseguir el objetivo de la excelencia formativa.