El mundo, lo veamos por donde lo veamos, lo conforma una imagen general construida a base de sumar otras más específicas. Pasa en el ámbito geográfico donde cada uno es de su padre y su madre, pero en suma conformamos una comunidad que tiende a la colaboración. Pasa con las distintas culturas, un mosaico de riqueza inmaterial que, aunque tiende a crear diferencias entre ellas, aporta una diversidad que bien entendida es enriquecedora. Y por supuesto, pasa con las religiones, sin duda un tema espinoso pero que acoge en sus distintas versiones la creencia, o la falta de ella, de todo el mundo. Al margen de las mayoritarias, existen religiones que aportan iconos de lo más atrayentes. Ahí está el dios hindú Shakti, con sus múltiples brazos, interpretado por el hombre con mayor o menor cantidad de ellos en función del poder que se le atribuye. El uso de este icono nos sirve como metáfora de lo que conlleva, para la persona que haya realizado el Curso de Técnico en Emergencias Sanitarias Online, el día a día de estos profesionales de la salud, pese a que desde fuera nuestra visión de su trabajo se vea ligeramente distorsionada por la ficción.

No hay ficción que sea capaz de plasmar la montaña rusa de sensaciones que viven, en tan poco espacio de tiempo estos profesionales. Todo empieza con una llamada, alguien requiere ayuda urgente y, desde la ignorancia propia de quien no tiene conocimientos médicos y está en una situación de alteración de nervios, de vida o muerte. Una vez se ha valorado la llamada, se movilizan los recursos de intervención necesarios para atender debidamente ese tipo de llamadas en las que se certifica que hay una, o varias, vidas en el umbral entre la vida y la muerte, o que potencialmente puede ser así.

Es entonces cuando la velocidad cobra protagonismo, pero no tanto como se tiende a mostrar. La rapidez con que se llega a la víctima es un factor importante, pero lo es más la efectividad con que distintos equipos se coordinan. Esa velocidad se ve reducida en el momento en que la estabilización del paciente es la prioridad. En ese momento no hay prisas, no hay acelerones, no hay órdenes atropelladas, hay calma y concentración en la aplicación del conocimiento adquirido puesto al servicio de salvar una o varias vidas. No todas las ambulancias son iguales y las que conforman el ámbito de trabajo del Técnico en Emergencias Sanitarias no siempre corren, son la extensión misma del hospital y eso quiere decir que, además de atender al paciente se coordina la actuación de personal hospitalario (los equipos de hemodinámica en casos de afectación coronaria grave) o, en los casos más extremos de episodios cardíacos, cuando la muerte es inevitable, son el punto de inicio de un potencial proceso de donación de órganos, pudiendo ser el principio del camino a salvar vidas en distintos puntos geográficos a la vez. Como se puede ver, esta profesión tiene muchos brazos a la vez y todos encaminados a la supervivencia del prójimo.

Que pongan una vida en tus manos es una responsabilidad titánica y requiere de unas características humanas muy específicas. Del mismo modo, se necesita contar con unos conocimientos lo suficientemente sólidos como para afrontar la profesión de Técnico en Emergencias Sanitarias con garantías. En ITEP tenemos esa misma percepción y por eso cuidamos hasta el último detalle de la formación que reciben nuestros alumnos en la categoría online. Mediante medios técnicos de última generación que facilitan la fluidez de comunicación e información entre profesorado y alumnado, garantizamos que el nivel de exigencia y preparación es equiparable a cualquier otra modalidad educativa y, por tanto, eficaz a la hora de formar a los profesionales del presente y el futuro.