Llevamos semanas con el croronavirus siendo “trending topic” de nuestras vidas. De hecho, siendo el único que llevarnos a la boca. En términos informativos esta situación nos ha llevado a un punto de saturación muy difícil de digerir. Todo ello, añadido a las especiales situaciones que esto ha traído consigo, ha logrado que el peso específico de todo el fenómeno global tienda a la proliferación de las noticias negativas que de él se deviene. El pesimismo ha logrado que sea más difícil el que seamos conscientes todo de aquello que está contrarrestando esa tendencia. Nunca, en la historia moderna nos habíamos enfrentado a una pandemia de estas características, y con tan poca información previa. Pero eso, que puede ser un concepto aparentemente negativo, es fácil reversible con los datos que tenemos en cuanto al trabajo científico, médico y sanitario que se está realizando para conocer, prevenir, tratar y curar esta infección global. Hay toda una biblioteca ya de estudios sobre al COVID-19, así como ensayos de diferente calado y amplitud. Hoy conoceremos, por ejemplo, un estudio que tiene en su epicentro al ámbito de actuación de las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Radioterapia en Madrid, por ejemplo.

Puede parecer un poco extraño que esta disciplina medico-sanitaria se vea involucrada en los estudios de control y cura de algo que, aparentemente, le es tan ajeno. Sin embargo, eso es por la visión, una vez más, reduccionista que se tiene de una disciplina como la que estamos tratando. Aunque mayoritariamente la especialidad que domina el Técnico Superior en Radioterapia es usada en casos oncológicos, como ya hemos comprobado desde el blog de ITEP, su uso se ha demostrado como útil en otros campos y dolencias muy diferenciadas. Ahora, se trata de sumar a los pacientes de COVID-19 a esa lista.

Hasta ahora se sabe poco de como afecta el virus al cuerpo en su totalidad. Sabemos la manera en que tiene acceso a nuestro organismo y la forma en que se manifiesta. Del mismo modo sabemos, hasta ahora, que una de las partes, uno de los órganos vitales más afectados son los pulmones debido a una inflamación de los mismos a través de una neumonía. Según un estudio reciente, y sobre el que se pondrá en marcha un ensayo limitado próximamente, dosis bajas de radioterapia pueden colaborar en el control y disminución de esa inflamación ayudando a mitigar, en parte ese efecto de la COVID-19.

Como decíamos más arriba está en marcha un ensayo clínico que busca medir los efectos de la radioterapia antiinflamatoria en el tratamiento de la neumonía por COVID-19. En tres hospitales españoles, dos catalanes y uno madrileño, dos de las comunidades autónomas más afectadas, se ha puesto en marcha este estudio en el que una decena de pacientes de cada centro se va a someter a dosis bajas de radiación (sin apenas efectos secundarios) y así observar si se puede regenerar la capacidad pulmonar hasta en un 30% como está previsto. En una segunda fase el estudio saltaría al resto de comunidades ascendiendo a 96 pacientes en total, cuya evolución se pondrá en relación con pacientes sólo tratados de manera farmacológica.

Todos vamos a una contra el virus que nos mantiene encerrados, y el Técnico Superior en Radioterapia, como parte de este servicio y sus potencialidades, no es una excepción. Pero, para que la aplicación de esta terapia sea lo más efectiva en esta lucha, debe estar manejada por especialistas con una formación sólida y de garantías. Desde ITEP, tratamos de brindar ese tipo de preparación a las personas que nos escogen para formarse en esta disciplina, amparándonos en los más de 40 años de experiencia en la enseñanza que nos contemplan.