Dicen las estadísticas que el número de casos de cáncer detectados en España han subido y que lo seguirán haciendo. Esto, que parece ser un titular de lo más alarmante, viene dado, entre otros factores por la longevidad de la población de nuestro país y, por otro lado, los adelantos científicos y técnicos que hacen posible que la detección de los tumores, y la concreción del tipo del mismo, sean rápidos y cada vez más precoces. Gracias a esto último, la puesta en marcha de los tratamientos que los combaten es cada vez más rápida y por lo general más eficientes. En los últimos tiempos se han ido sumando soluciones terapéuticas a las opciones más clásicas. Sin embargo, recursos como el que se practica en el ámbito de trabajo de las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Radioterapia en Madrid, por ejemplo, siguen mostrándose como los más utilizados en la lucha contra esta terrible enfermedad. Según los datos, el 60% de los pacientes que son diagnosticados de cáncer pasarán por la metálica mesa del acelerador lineal en la búsqueda de una cura o, como poco, una posibilidad de alargar su calidad de vida cuanto más tiempo mejor.

Esta terapia por radiación ha vivido en los últimos lustros una evolución muy remarcable. La incidencia de los protones en la lesión tumoral siempre ha sido muy evidente. Por eso, además de la modulación de las dosis para optimizar esa efectividad, los avances se han visto enmarcados en mejorar la exactitud de aplicación del rayo en la lesión, hasta el punto de calcular la movilidad de los órganos por la respiración del paciente, y, además, en reducir los efectos secundarios. Así, el trabajo del Técnico Superior en Radioterapia ayuda a que estos adelantos tecnológicos hagan su labor de la mejor manera posible.

Establecida esta base de efectividad y profesionalidad en la aplicación de la radioterapia. Queremos mirar con atención la imagen que preside esta entrada del blog de ITEP que tienes ante ti. Ese mapa de la Península muestra el número de aceleradores lineales que hay presentes y funcionales, públicos y privados, en España. Un vistazo rápido y a simple vista nos dice que en mayor o menor cantidad, todas las Comunidades Autónomas cuentan con equipamiento radioterapéutico. Sin embargo, conociendo más en detalle la situación nos encontramos con que si bien en Navarra cuentan con numerosos búnkeres y aceleradores, en lugares como Andalucía o Castilla León hay provincias enteras que no cuentan con un solo equipo. Una desigualdad tremenda.

Hay un protocolo no escrito que dice que lo ideal en el reparto de este tipo de recursos es que los pacientes, sean de donde sean no se tengan que trasladar más allá de 100 kms para recibir tratamiento. Eso implica que mucha población no está amparada en este sentido y que, pese a que la sanidad es pública y gratuita, ellos si pagan, en términos de transporte y otras cuestiones por tratar de sanar. Es por eso que celebramos desde aquí cada vez que se plantea el proyecto de instalar una unidad radioterápica en un lugar donde no lo había con anterioridad.

Al margen de esas cuestiones que deben valorar quienes puedan tomar cartas en el asunto, la labor de profesionales como el Técnico Superior en Radioterapia sigue su curso, allá donde ejerza, para tratar de alargar la vida, y que esta sea de calidad, de los pacientes que pasan por sus manos. Para ello se debe apoyar en su formación y ésta debe ser actual, sólida y completa. En ITEP trabajamos bajo esos parámetros para poder insuflar, a las unidades actuales y potenciales de futuro, profesionales de la disciplina lo mejor preparados posible.