Somos lo que sois. Con esta sencilla frase, encerramos la filosofía que tenemos en todo momento en ITEP. Vosotros, ellos, los estudiantes que pasan por nuestras aulas, como poco dos años de su vida, son la representación de lo que podemos aportar al mundo, son el altavoz de lo que pasa en el desarrollo de los distintos ciclos formativos que impartimos. Este es uno de los muchos argumentos que nos empuja a trabajar lo más duro que sabemos y podemos con el objetivo de que ese proceso formativo sea ejemplar y rozando la excelencia. Del mismo modo, pensamos que uno de los fuertes que tiene la Formación Profesional es la equiparación de los conocimientos teóricos que se adquieren en la misma con la aplicación práctica de los mismos en entornos reales. Por ello, creemos que no hay mejor manera de que esto sea así. Que logrando que nuestro alumnado haga sus prácticas en los mejores sitios de la especialidad que han elegido para su futuro. A través del texto de hoy pretendemos mostrar este proceso mediante los avances, en materia del ámbito laboral de las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Radioterapia en Madrid, de uno de los centros colaboradores con que contamos.

No hace falta que pongamos demasiado empeño en defender la labor de estos profesionales puesto que, cada vez más, socialmente se puede comprobar cual es el peso específico de la radioterapia los tratamientos oncológicos. Si cabe destacar la importancia capital que tiene el Técnico Superior en Radioterapia en el proceso de aplicación de esta técnica. No solo en la aplicación misma, si no también en la capacidad de saber absorber los avances de la disciplina que se están haciendo, como veremos a continuación, y que tratan de llevar la terapia oncológica a un nuevo nivel de efectividad.

Los que seáis más veteranos en el blog sabréis que en la aplicación y desarrollo de la radiación oncológica hay tres prerrogativas principales. La aplicación correcta del haz de protones que afecte a la lesión tumoral afectándola lo más posible, la minimización de los daños a los tejidos adyacentes a la propia masa de células mutadas y, además, la reducción, todo lo posible, de los efectos secundarios para garantizar lo más posible la calidad de vida del paciente. Pues ahora, el centro MD Anderson de Madrid, va a iniciar un proyecto en el que auna los tres conceptos y potencia la imagen diagnóstica que facilita la aplicación radioterápica.

El objetivo que persigue esta nueva técnica que se va a implantar, y cuyas primeras simulaciones ya se están realizando, persigue delimitar a la perfección el campo de acción del haz de radiación. Hasta ahora, los volúmenes propios del cuerpo humano no permitían hacerlo con tal precisión. Por ello se ha unido la radioterapia a la resonancia magnética, de modo que una serie de imágenes de alta definición ayuden en ese proceso. El hecho de aplicar la radiación en la misma mesa de resonancia hace que, además, no haya discrepancias de posición de la zona a irradiar por aquello de que no hay traslación entre el TAC de simulación y la camilla del acelerador linea. Uniendo en un mismo espacio la imagen de localización y la dispensación de la radiación la toxicidad también se reduce para beneficio del paciente.

La relación que une a ITEP con el centro MD Anderson, lugar donde algunos de nuestros alumnos realizan sus prácticas, certifica lo que decíamos al principio, nuestro compromiso con la mejor de las formaciones de las personas que nos escogen para, en este caso, prepararse como Técnico Superior en Radioterapia.