El mundo se ha vuelto un sitio muy complicado de entender. Todo tiene dobles lecturas, cada argumento tiene su punto de vista cambiante, cada hecho es rematadamente complicado saber si guarda un fondo de verdad o esa verdad atiende a intereses o intenciones ocultas, etc. Esa lista podría crecer y crecer complicándose cada vez más hasta resultar una maraña impenetrable. En eso se ha convertido el día a día de las personas de este planeta, en una carrera sin final para desenvolverse por el mundo. Es por eso que mucha gente considera a las personas con discapacidad intelectual un espacio al margen del resto. Estas personas, por regla general no pierden el tiempo en esa maraña en la que estamos el resto, son maravillosamente mas simplicistas que todo esto, lo que hay es lo que se ve, sin dobleces malintencionados, y eso debería ser el espejo donde mirarse en muchas ocasiones. Pero esto no debe llevarnos a engaño, ni a caer en la displicencia. Estas personas son mucho más capaces que lo que la sociedad les concede, basta con un poco de ayuda extra para verlo, tal y como hacen las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Integración Social Online.

Esta profesión es algo realmente excepcional, como bien sabemos en ITEP. No sólo porque, como hemos dicho en muchas ocasiones, el Técnico Superior en Integración Social es esa persona que va en dirección contraria al resto cuando hay una situación en la que determinados colectivos necesitan ayuda y apoyo. También porque son capaces de prestar su mirada, a una realidad como la de las personas con discapacidad intelectual, desde un prisma alejado del proteccionismo, de la lástima o de la sobreprotección, sino desde el pragmatismo, la inclusión y el concepto de ponerse manos a la obra para lograr la mayor de las normalidades para los individuos del colectivo.

La discapacidad, sea de la naturaleza que esta sea, es un conjunto de elementos que, y esto es importante, debe tener al individuo como centro autónomo. Cuando es posible, todos esos elementos deben estar encauzados a que la propia persona sea capaz, con el apoyo que sea necesario, de coger las riendas de su propia vida. La sociedad, en ocasiones, infravalora las capacidades de estas personas para hacerlo, pero todo ello es contrarrestado por trabajos y esfuerzos de los profesionales que hoy nos ocupan, pese a que ahora la crisis sanitaria no lo ponga fácil.

Son muchas las asociaciones y puntos de encuentro que trabajan para alcanzar el objetivo del párrafo anterior con personas, por ejemplo, con Síndrome de Down. Estas personas son perfectamente capaces de labrarse una vida autónoma y perfectamente llevada. Si embargo, todo camino tiene un primer paso y en este caso pasa por que las personas, con esta discapacidad, adquieran herramientas propias para poderse saber manejar en conceptos como los siguientes: Responsabilidad en la realización de las tareas domésticas, auticuidado personal, participación igualitaria en sociedad, promoción de la búsqueda de empleo y planificación de itinerarios personales.

Si atendemos a las líneas inmediatamente anteriores, es fácil de adivinar la responsabilidad que trae consigo realizar una labor como la del Técnico Superior en Integración Social. Es importante realizarla por los motivos correctos y la motivación adecuada. En ese planteamiento coincidimos en ITEP, por eso tratamos de poner al alcance de la mano de cualquier persona que así lo desee, independientemente de su contexto vital, el hecho de poder estudiar este ciclo gracias a las potencialidades tecnológicas y humanas, con un equipo pedagógico excepcional, que la Formación Profesional nos concede. De este modo, de nuestras aulas virtuales salen profesionales excelentes para el presente y el futuro de esta ocupación.