Hay algo que nos acompaña durante gran parte de nuestra vida, aunque en ocasiones no seamos capaces de percibirlo. Hay momentos en que nuestra propia sensibilidad se ve afectada, en una u otra medida, por un elemento externo que es capaz de atemperarla o aumentarla hasta límites insospechados. Hay instantes que sólo acuden al recuerdo a través de un mecanismo fácil pero efectivo. Todo lo anterior se traduce en seis letras: MÚSICA. La combinación de notas musicales, armonías, voces y arreglos que componen este arte es capaz de removernos el alma, de encender nuestra motivación y de, según la ciencia ha demostrado, ser la vía de conexión con pacientes que no pueden comunicarse por sí mismos. Además, es una compañera invisible pero perceptible que, en diferentes contextos y por diferentes vías, nos acompaña en casi todos los momentos importantes de nuestra existencia, incluso también en los más intrascendentes, aunque sea de fondo. Este modo de expresión y de realización artística tiene mucho potencial en muchos campos diferenciados. Al no estar acotada en ningún aspecto salvo el del talento, es universal, y eso lo saben entender y aplicar las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Integración Social en Madrid, por ejemplo.

Es esta una profesión exigente pero satisfactoria, que necesita de muchos esfuerzos para salir adelante, de mucho tesón y empatía, pero cuando funciona lo que pone en marcha llenase orgullo a quien lo saca adelante. El Técnico Superior en Integración Social es el encargado de ser el vigilante de aquellos colectivos que corren el peligro de quedar al margen de un ritmo social que cada vez es más vertiginoso. La persona que busca los recursos para que esos mismos colectivos puedan, mediante sus propios medios acoplarse a ese ritmo y sean incluidos como una pieza del enorme puzzle global que conformamos como sociedad.

Uno de los colectivos que sufre el riesgo de exclusión es el de las personas de la tercera edad. El hecho de disponer de mucho tiempo libre, y de no saber con exactitud como aprovecharlo, viene a crear una necesidad de inclusión en sociedad que no se sabe bien como gestionar. Es en estas situaciones en la que interviene el trabajo de los profesionales a los que dedicamos el texto de hoy. Detectan una necesidad, determinan cuales pueden ser las medidas que la palien y tratan de ponerlas en marcha con la implicación de las personas que la tienen.

Son varias las iniciativas que ponen en valor a la música como vehículo para que las personas mayores encuentre soluciones en este aspecto. Numeroso centros sociales cuentan con coros integrados por individuos de este colectivo. En la pertenencia a estas formaciones musicales encuentran la vía para participar de una actividad grupal que ejerce efectos motivadores en ellas. Además, crea rutinas que posibilitan que se aumente su capacidad de socializar al tiempo que ejercitan un talento y una afición que les posibilita, según el caso conocer diferentes escenarios y situaciones relacionadas con lo que comprende participar de un coro musical.

Iniciativas así, ponen de relieve la creatividad a la hora de encontrar soluciones que cumplan con los objetivos de agradar a las personas que las realizan, al tiempo que sirven para dotar de inclusión en sociedad a las mismas. Esta es la esencia del trabajo del Técnico Superior en Integración Social. Desde ITEP nos gusta poner en valor esta profesión que tanto hace por tantas personas. Por ello nos esforzamos por preparar de la mejor manera que conocemos a las personas que nos eligen para iniciar ese camino profesional. Un excelente profesorado, unos medios didácticos a la altura y un exigente calendario de prácticas les asiste en ello.