El peso de la historia puede ser muy complicado de llevar. Hace más de medio siglo, la humanidad como concepto general alcanzó los peores niveles de vergüenza que ha conocido. Desde Alemania, surgió un imperio oneroso que se fue extendiendo por Europa y que arrasó hasta que encontró resistencia y, como debía ser, fue enviado al olvido (no tan lejano como nos gustaría por lo visto). Durante los años en que creció y se expandió, la Alemania nazi impuso su ley de hierro apartando de la vida pública a todos aquellos que no se adecuaban a sus demenciales ideales. Fruto de ello nacieron, y aún permanecen casi intactos, como un recordatorio de lo que jamás debería volver a ocurrir, los campos de concentración. El que seguramente sea el más famoso, Auschwitz, mantiene en su puerta la frase “El trabajo os hará libres”. Esta era la mentira que recibía a los presos allí hacinados para que fueran productivos de manera más o menos colaborativa. Hoy queremos, desde ese humilde blog, darle la vuelta al concepto que rodea a esa frase y, gracias al trabajo de las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Integración Social en Madrid, despojada del peso de la historia es una gran verdad.

El trabajo de estos profesionales es, de hecho, en la parcela a la que corresponde el trabajo, dotar a esa frase del peso de la verdad. En su naturaleza, el Técnico Superior en Integración Social, tiene el acercarse de manera proactiva a personas que requieren de una intervención directa en sus formas de vida, para que su devenir conduzca los pasos de esas personas hacia el abandono de su exclusión social. Independientemente de las razones o las motivaciones que han acabado por ponerla en esa tesitura. Una de estas vías de actuación es el empleo.

La consecución de un empleo puede marcar las diferencias para las personas en situación de exclusión social. “El trabajo os hará libres” es un mantra que, en este caso es una absoluta verdad. Tener acceso al mercado laboral, a un trabajo, supone oportunidades de desarrollo personal, de alcanzar la oportunidad de contar con visibilidad y participación en sociedad, y dota a la persona que lo consigue de una independencia y una libertad a todas luces necesaria. Desde el punto de vista del integrador social, se pretende realizar intervenciones que vayan destinadas mejorar la calidad de vida, de integrantes de colectivos en situación de exclusión social, a través del acceso a espacios de empleo que posibiliten la autonomía personal y económica.

En este sentido son tres las actividades específicas más habitualmente utilizadas:

– Integración laboral: Traducido como el proceso de intermediación entre los distintos colectivos y aquellos componentes que conforman las infraestructuras de acceso al mundo laboral.
– Promoción de la igualdad: Es la puesta en marcha de actuaciones que prevengan y rechacen comportamientos de discriminación de cualquier tipo a ambos lados de la intermediación anterior.
– Desarrollo local: En este caso, se entiende como desarrollo local, la activación de los recursos disponibles en la comunidad en la que se trabaja.

La historia estigmatizó una frase que, en las manos adecuadas, y el Técnico Superior en Integración Social es un ejemplo de ello, puede ser la llave para la reversión de toda una vida, o muchas incluso. Esto, nos carga de responsabilidad a ITEP en tanto en cuanto somos responsable de la formación de los profesionales de esta disciplina del presente y del futuro. Para ello, nos esforzamos por contar con un profesorado de excepción, unos medios didácticos completísimos que les asistan y con un calendario exigente y completo que haga de nuestros alumnos excelentes profesionales.