La vida del ser humano es más sencilla cuanto más ídem de reconocer son las categorías que le rodean. Es por eso que se crean tan rápidamente especialidades, etiquetas y encasillados de todos los tipos. Más allá de la subjetividad con que se encasilla, en un grupo social u otro, a los demás, podemos establecer que se funciona mejor teniendo claras las opciones que se tienen por delante, y en base a ellas se suele establecer una pertenencia a esas categorías que es tremendamente difícil de ampliar y mucho más de cambiar. Por poner un par de ejemplos de ello, y que nos son tocantes en ITEP, se puede hablar de minimización de la labor de un profesional sanitario como es el Auxiliar de Enfermería a una de las labores, muchas labores, que realiza, o la reducción a lo meramente oncológico de una disciplina como la que domina el Técnico Superior en Radioterapia. Estos son dos ejemplo de encasillamiento profesional que es difícil de cambiar, pese a que desde espacio como este tratamos de diversificar en las implicaciones laborales de estas profesiones. La labor de profesionales como la de las personas que hacen el Curso de Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico en Madrid, por ejemplo, también sufre de este problema.

Como es bien sabido, las personas que adquieren preparación y formación en esta disciplina sanitaria, son el punto de inicio de todo camino que lleva, a un paciente, del punto A la manifestación de una dolencia o enfermedad, al punto B, con suerte la curación de esa misma dolencia o enfermedad. El Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico es el encargado de administrar y manejar los variados equipamientos que resultan ser los protagonistas de pruebas tan conocidas como el TAC o la radiografía, y consiguen las imágenes que determinan un diagnóstico.

Este transitar del trabajo de estos profesionales hace que la imagen que se tiene de ellos se reduzca a lo que pueden realizar en un ámbito hospitalario, lo cual no es poca cosa. Con ello asumido, podemos arrojar luz sobre otras muchas ocupaciones que pueden realizar y otros campos metodológico y laborales que pueden necesitar de la experiencia y conocimiento de estos profesionales, pese a estar alejados, uno más y otros menos, del campo sanitario. Pretendemos en las siguientes líneas repasar algunas de esas funciones que puede desempeñar este experto y que le enriquecen como profesional:

– Veterinaria: Seguramente el campo de actuación más parecido al que habitualmente se le asocia, en la veterinaria actual las pruebas de imagen cobran cada vez más importancia, igual que manejar el proceso en sujetos tan distintos entre sí como son los del mundo animal.
– Seguridad de aeropuertos: No es baladí que sea un experto en imagen diagnóstica el que se encargue de la confianza en la seguridad que da un equipo que revise los equipajes para saber que nada peligroso pasa por esas puertas.
– Arte: Tanto si es mediante la resonancia magnética, en casos como las momias o las vasijas antiguas (por ejemplo), o mediante la estratirografía como muestra la imagen que acompaña este texto, la imagen diagnóstica puede ayudar a descubrir elementos que el arte esconde a simple vista.

Como se puede ver, las salidas profesionales del Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico son amplias y variadas. Pero tienen algo en común todas ellas. Para ser desarrolladas de la mejor manera, el profesional que así lo haga debe contar con una formación ejemplar. Con ese objetivo en lo más alto de nuestras exigencias, tratamos de preparar a nuestros alumnos en ITEP con un método basado en un profesorado ejemplar, unos medios didácticos de impresión y un calendario, cuando es posible, continuo de prácticas.