Somos, los seres humanos, de categorizar todo aquello que nos rodea. Etiquetamos, clasificamos y encasillamos a personas, colectivos, rasgos de pertenencia e, incluso, las diferentes ocupaciones que somos capaces de desarrollar. Sin ir más lejos, vamos a centrarnos en las categorías laborales a las que alcanzamos den ITEP y vamos a ver como, socialmente, se tiende a crear un estereotipo del que es realmente complicado escapar. Así, el Auxiliar de Enfermería es el profesional que lava a los enfermos, sin más, el profesional dedicado a la Radioterapia tan solo es capaz de tratar con casos de oncología, el que estudia Educación Infantil sólo acude al aula a jugar y hacer manualidades y, en la distorsión más grande a este respecto, el que estudia FP es por que su capacidad no le da para entrar en la Universidad. Ni que decir tiene que todo lo anterior es una reducción al absurdo de una realidad muchísimo más amplia y compleja que todo eso, pero es un ejemplo de la simpleza con que se encasilla algo como es la formación y el empleo posterior a esta. Como no podía ser de otra manera, las personas que estudian para ser Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico Online no escapan a ello.

Estos profesionales ven reducida, su capacidad laboral, a ser los que hacen radiografías o usan el ecógrafo sobre mujeres embarazadas. Efectivamente, todo eso lo llevan a cabo, pero esas tareas son un pequeño porcentaje de su amplio trabajo. El Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico no solo es capaz de dominar máquinas de rayos, ecógrafos o resonancias magnéticas, si no que además es la persona que atiende al paciente, le explica que le va a suceder y, también, domina la química que hace posible que las imágenes resultantes de las pruebas sean diáfanas.

Pero además, se tiende a pensar que una prueba determinada tiene un uso determinado y un fin determinado. El desarrollo tecnológico que se ha vivido en la disciplina ha logrado que en recursos de diagnóstico como es la ecografía, se logren imágenes de una calidad tan enorme que pueden ser usadas, en tiempo real, en escenarios diferentes de los habituales. Por ejemplo, más allá de la inspección del crecimiento y calidad de vida de un bebé en el vientre de su madre, el ecógrafo y su uso, encuentran acomodo en los gabinetes de fisioterapia en el tratamiento de lesiones musculares y óseas.

La fisioterapia está evolucionando en el tratamiento de lesiones y problemas de tejidos blandos. Las nuevas técnicas, más invasivas, requieren en ocasiones de la asistencia de ecógrafos que sean garantes de la afectación en el punto concreto del tratamiento. Por eso, la versatilidad, el poder usarlos en diferentes posiciones, que sea rápido y que sea capaz de ofrecer una calidad de imagen de alta definición. En ese sentido van los equipos que están llegando al mercado y que además, en el marco de la situación que estamos viviendo, añaden potencialidades de desinfección y limpieza fácil y eficiente.

Como queda claro tras leer los párrafos anteriores, la labor que realizan los profesionales que hoy nos ocupan, es de lo más versátil y variada. Para poder realizarla de la mejor manera posible, los conocimientos que adquieren durante su formación deben ser completos, sólidos y lo más actualizados posible. En este sentido, desde ITEP tratamos de alcanzar la excelencia educativa en torno a esos valores de formación, y lo hacemos, en el caso de las personas que nos escogen para conformarse como el Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico del presente y del futuro, mediante una metodología de aprendizaje online basado, a partes iguales, en la tecnología más avanzada y en la calidad humana de un equipo pedagógico de excepción.