Formacion profesionalSegún todos los indicadores, que no a pie de calle aún, parece que España va saliendo de la profunda crisis que nos ha asediado los últimos años. Estos años de penurias económicas se han llevado por delante muchos proyectos de vida, muchas empresas pequeñas que no han soportado el tsunami financiero y los sueños de aquellas personas que, habiendo pasado largos años de formación, se encontraban con un panorama laboral que en el mejor de los casos les obligaban a buscarse un futuro más allá de las fronteras españolas. Sin embargo, hay un tipo de educación que, aprovechando las ventajas que tiene con respecto a otras tipologías formativas, ha logrado, no sólo mantener su compromiso con quienes eligen ese camino, sino que además ha resultado ser la alternativa para quienes no veían con claridad su futuro. Los Ciclos Formativos de Grado Medio y los Ciclos Formativos de Grado Superior, la Formacion Profesional en definitiva,  han supuesto un salvavidas educativo para sobrevivir a la tormenta perfecta de la crisis.

En este sentido, se puede decir sin riesgo a equivocarnos, que la Formación Profesional ha crecido durante los años de la crisis. Es tal el desarrollo de este tipo de educación que, según los datos de los que disponemos, entre el año 2008 y el actual 2015, el número de alumnos que se ha matriculado, en alguna de las especialidades que esta modalidad educativa ofrece, ha pasado de los más de 450.000 a los casi 800.000, es decir, se ha duplicado. Atrás quedan los años en los que se consideraba a la Formacion Profesional como una opción de menos categoría. A día de hoy esta fórmula no sólo contempla un grado de conocimientos adquiridos muy alto, sino que además, por el mero hecho de estar en contacto con un entorno laboral determinado desde el mismo inicio de la formación, logra un alto porcentaje de empleabilidad potencial.

Sin embargo, pese a estas buenas cifras, desde algunos organismos se señala que no son suficientes los alumnos que eligen la FP como solución educativa de futuro. Según la OCDE, y tal como señala en su informe “Las competencias más allá de la escuela: Informe de síntesis”, pese a que se ha aumentado un 100% el número de matrículas en apenas 7 años, aún son pocas las personas que desarrollan la última fase de su etapa formativa en un entorno que le prepare para el mundo laboral de una manera efectiva. En dicho informe, se señala que en los años venideros, marcando como tope 2020, al menos el 60% del crecimiento del empleo vendrá de la mano de titulaciones de Formacion Profesional. Por ello, se pone mucho empeño, desde la OCDE, en la necesaria mejoría del flujo de comunicación entre las empresas y el ámbito educativo. Por otro lado, es necesario hacer un esfuerzo por reconducir el llamado fenómeno ni ni, jóvenes que ni estudian ni trabajan, cuyo crecimiento constante dificulta sobremanera la entrada de nuevos trabajadores jóvenes en el proceso productivo.

Es una obviedad decir que en ITEP el compromiso con la promoción de la FP no sólo es férreo, sino también constante. No sólo podríamos decir que es la piedra angular sobre la que se sostiene nuestro centro formativo, sino que además ponemos todo el esfuerzo por nuestra parte para que los alumnos que nos eligen para formarse, cuenten con los mejores medios, materiales y humanos, para que se conviertan en los más completos profesionales posibles. Pero por si esto fuera poco, estamos muy identificados con el flujo e imbricación de la FP con el mundo laboral, tanto es así que ITEP fue reconocida hace pocos meses como agencia de colocación del Sistema Nacional de Empleo.