Formacion ProfesionalA las 19 horas y 13 minutos del pasado viernes, entre las columnas de una de las salas del Circulo de Bellas Artes de Madrid, comenzó a resonar la potente voz de Sacramento, la persona que tan brillantemente llevó a cabo la tarea de conducir el acto que provoca la creación de este artículo. Mucho antes, los preparativos fueron numerosos por parte del personal de ITEP, la organización meticulosa de cada detalle, la búsqueda del emplazamiento perfecto para ese importante día, que todo estuviera en su lugar y un largo etcétera de circunstancias que no escapó al ojo de los organizadores, todo estaba listo para cuando empezaron a llegar los primeros asistentes. Todo estaba listo para la celebración de la Graduación de la promoción 2013-2015 de nuestro centro formativo. Todo estaba listo para celebrar que la Formacion Profesional abría las puertas del futuro a los alumnos que habían pasado los últimos dos años con nosotros. Los chicos del Curso de Tecnico en Emergencias Sanitarias, del Curso de Tecnico Superior en Imagen para el Diagnostico, del Curso de Tecnico Superior en Radioterapia, del Curso de Tecnico Superior en Educación Infantil y del Curso de Tecnico Superior en Comercio Internacional esperaban cada uno su momento.

Desde el primero de los invitados que entró por la puerta de aquella gran sala, se pudo notar la emoción que traían consigo por haber conseguido el objetivo de acabar esa etapa de su formación. Según se fue llenando la estancia de padres, madres, familiares y parejas de cada uno de los alumnos se podía comprobar como lucían, además de las mejores galas, una sonrisa de orgullo difícil de disimular. De la misma manera, los trabajadores, la directiva y, sobre todo, los profesores de ITEP mostraban su alegría por poder acompañar, en su día, a sus chicos y chicas que nos habían elegido para hacer Formacion Profesional.

Una vez domadas las emociones, dentro de lo posible, y con todos en sus respectivos sitios, dio comienzo el acto en sí de la entrega de diplomas y becas. El escenario se llenó entonces de nostalgias, alegrías, complicidades y alguna que otra lágrima. Hubo discursos para todos los gustos. Profesores que, mediante sus palabras, recordaban las impresiones que tuvieron el primer día al conocer a sus alumnos, que recordaban los procesos y los conceptos que les habían tratado de inculcar a sus alumnos. Otros que dedicaron sus minutos ante el micrófono para alentar a los recién graduados a no rendirse en el empeño de seguir formándose. Hubo tiempo, durante los discursos, para, en boca de uno de los profesores, Daniel Sánchez, recordar las palabras del filósofo alemán Friedrich Nietzsche cuando dijo “sólo aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado”. Toda una lección para los que han trabajado tan duro estos dos últimos años.

Por parte de los alumnos, en sus discursos, quedó patente que sus compañeros de clase, sus profesores y todas y cada una de las horas que han pasado en las aulas de ITEP, han sido mucho más que clases que les prepararan para desarrollar una profesión el día de mañana. En sus discursos hubo hueco para la descripción de las vivencias que han vivido en clase, y no fueron pocas, muchas anécdotas que arrancaron la sonrisa o la carcajada de los compañeros aludidos, agradecimientos sentidos y sinceros a sus mentores, que en ocasiones fueron mucho más que eso convirtiéndose en un apoyo incondicional, y, sobre todo, se pudo percibir, prístina, la alegría por haber conseguido, de manera colectiva, el objetivo de acabar su formación juntos.

Los discursos entonces dieron paso a la entrega de las becas y el diploma. De manos de sus profesores, y uno a uno, todos los alumnos subieron a recoger su ansiado título mientras se proyectaba un video de fondo donde se veían imágenes de lo que habían vivido con sus compañeros. Mientras, el patio de butacas era un hervidero de familiares que, cámara en ristre, se esforzaban por inmortalizar el momento. Un buen ejemplo del ambiente que se ha podido vivir en sus clases, lo podemos encontrar en que todos los grupos de alumnos se negaban a abandonar el escenario hasta que el fotógrafo oficial les hacía una foto grupal con sus profesores incluidos.

Y así, después de las palabras de Isabel Sánchez Guerrero, directora de ITEP, y en lo que fue el punto final a una ágil ceremonia, terminó a la graduación 2015 de ITEP con un distendido cocktail.

Desde 1977, más de 15.000 alumnos han pasado por nuestro centro formativo para encarar la Formacion Profesional, desde el viernes, la gran familia que conforma ITEP ha crecido.

¡ENHORABUENA CHICOS!