El azar es una circunstancia curiosa. Os vamos a contar algo. El catálogo formativo de ITEP es, como ya conocemos todos bastante amplio. Esto hace que el atender a todas de una manera equitativa impone una forma de orden establecida y, dentro de lo posible, rígida. Para ello, quien escribe estas líneas tiene un planning establecido para que, salvo que haya algo que lo trastoque, haya un variado y heterogéneo reparto de atenciones a las diferentes disciplinas tanto en las redes sociales que ya son sabidas que tenemos, como en este blog. Eso por un lado, por otro, como ya es por todos conocidos, el trending topic más usual esta semana ha sido, como no podía ser de otra manera, la crisis sanitaria que el COVID-19, más conocido como el coronavirus. Desde nuestra comunicación hemos intentado esta semana adecuar las diferentes temáticas formativas a como se están enfrentando a la crisis y el confinamiento que ha provocado. Este es el último texto de la semana y el azar ha hecho que esté dirigido a uno de los colectivos que más de cerca está viviendo la situación. Hoy hablamos del ámbito laboral de las personas que hacen el Curso de Técnico en Emergencias Sanitarias Online.

Si este texto hubiera tenido lugar hace apenas dos o tres semanas habría sido de una naturaleza bastante diferente. En este punto exacto hablaríamos de la preparación que estos profesionales adquieren durante su formación y como ésta prepara al Técnico en Emergencias Sanitarias para afrontar los escenarios más variados, las catástrofes más irresolubles y para atender al mayor número de víctimas de un acontecimiento extraordinario. Pero todo ello queda esta vez en un segundo plano debido a que lo que estamos viviendo supera con creces los límites de lo conocido desde hace generaciones, y lo que queda.

Con la curva de afectados por el coronavirus creciendo a un vertiginoso ritmo, los demás eventos de participación del personal de emergencias se han minimizado. Apenas hay accidentes de trafico por la reclusión forzosa, se han puesto en pausa las reyertas de fin de semana y las salidas de estos profesionales han adquirido un nuevo cariz. Hace pocos días se conoció la historia de unos sanitarios que acudieron al domicilio de una familia madrileña, a altas horas de la noche, para confirmar un posible positivo. Perfectamente protegidos por trajes especializados, procedieron a tomar las muestras, del tracto superior del paciente, que le pondrán en una de estas cuatro situaciones:

– Caso descartado: Las pruebas salen negativas y el paciente queda libre de cuarentena obligada.
– Caso posible: A la contratación de la prueba se le suma la aparición de determinados síntomas, principalmente la afectación respiratoria. En estos casos se recomienda cuarentena individual y obligatoria de al menos 14 días.
– Caso probable: Siendo este escenario un limbo, las muestras recolectadas se envían a un laboratorio especializado, el Centro Nacional de Microbiología, donde disiparán la duda.
– Caso confirmado: En este escenario se toman las medidas más adecuadas en cada caso, si el diagnóstico es leve el paciente quedará en casa supervisado por un médico especialista y si la situación presenta más gravedad se procederá al ingreso hospitalario.

Esta es la situación actual, pero pasará. Las tareas de recolección de muestras, amén del resto de su trabajo, pasará a un olvido en unas semanas o, si la cosa se da mal, unos meses. Entonces todo volverá a la normalidad y la formación que impartimos en ITEP, por metodología online, encontrará su ser en la preparación de nuestro alumnado para un presente y futuro laboral que les exigirá dar lo mejor de ellos mismos todo el tiempo. Hasta entonces, fuerza y ánimo.