Estamos enganchados a la ventana al mundo que todos tenemos, gran parte de nuestro tiempo, en la palma de la mano. El teléfono móvil se ha convertido en uno de los recursos más importantes para muchos de los momentos a lo largo del día. En muchas ocasiones es el método más efectivo para iniciar el día gracias a la alarma. Según qué gente lo usa como navegador para saber dónde va. Tenemos cada vez más herramientas que usamos en los estudios y/o en el trabajo. Y el ocio es una de las bazas principales que exprimimos en el dispositivo. A este respecto son muchos los juegos que ocupan memoria, espacio y tiempo en nuestros aparatos electrónicos. Y son de lo más efectivos. Un pantallazo que te entra por el ojo, una jugabilidad cada vez más depurada, un nivel de iniciación que te convence que puedes con todo y una dificultad gradual casi imperceptible son los ingredientes de una fórmula que claramente funciona. Nos quedemos quedar hoy con el concepto de ese nivel inicial que genera pasión como metáfora de lo que vamos a hablar. Vamos a conocer una parte del trabajo del Técnico en Emergencias Sanitarias que suele pasar desapercibido.

En el blog de ITEP llevamos años desarrollando y conociendo un poco mejor la labor que estos profesionales hacen. Conocemos cual suele ser su entorno de trabajo, esa ambulancia que nunca pasa desapercibida y que va lo más equipada posible. Conocemos la manera de organizarse que tiene esta profesión. Hemos repasado en multitud de ocasiones el recorrido que hay entre la primera señal de alarma y la presencia del Técnico de Emergencias Sanitarias en el lugar de los hechos, la información con la que cuentan o que es útil o los protocolos de actuación en según que actuaciones. Pues bien, hoy queremos relajar el ritmo y atender a ese nivel básico inicial.

Como decíamos antes, todo ello lo habéis podido encontrar en el blog pero, de la misma manera, en estos años, como podéis comprobar, las redes sociales de nuestro centro formativo están granadas de imágenes de nuestros alumnos haciendo prácticas de atención a diferentes catástrofes y accidentes simulados. Pero, de igual forma, los mismos alumnos que realizan eso ejercicios aprenden que, bajo el paraguas de algo tan generalizable para la sociedad como puede ser una herida, hay un mundo de posibilidades que deben conocer.

Hoy queremos conocer un poco más sobre algunos de los diferentes tipos de heridas que pueden darse en función de su mecanismo de producción:

-Punzantes: Son aquellas heridas que son producidas por objetos punzantes y normalmente alargados.
-Incisa: En relación con las anteriores pero con una superficie de contacto diferente, se entienden éstas como las que se producen por un borde cortante que hacen heridas regulares y bien definidas.
-Contusa: Fruto del impacto de un objeto con el cuerpo humano, o de éste con alguna superficie, estas heridas son irregulares y de borde aplastado. De fácil infección.
-Desgarro: Es la fricción con alguna superficie la que produce estas heridas que suelen presentar levantamiento cutáneo.

Estos son solo algunos tipos de una de las clasificaciones de heridas que el Técnico en Emergencias Sanitarias aprende en su formación, son el nivel inicial de una preparación que es, gradualmente más apasionante a la vez que exigente. En ITEP llevamos casi medio siglo formando a profesionales de esta especialidad sanitaria. Lo hacemos con el convencimiento de preparar, de la mejor manera posible, a los profesionales del presente y del futuro que, como cada promoción que abandona nuestras aulas deja patente, aman su futuro trabajo y son conscientes de la responsabilidad que el mismo conlleva.