Adrenalina, es ese compuesto que toma el protagonismo cuando hacemos algo que nos hace acelerar el pulso, que nos exige el cien por cien de nuestras capacidades y, en ocasiones, logra llevarlas a un nuevo y más poderoso nivel. En muchas veces más de las que seguramente nos gustaría, esa adrenalina aparece por “necesidades del guión”, por una situación perentoria que requiere de nosotros el máximo esfuerzo. En otras ocasiones, la necesidad de explorar los límites del ser humano, acudiendo al componente lúdico de esa búsqueda, está también trufada de puntos adrenalíticos de importancia. Un buen ejemplo de ello es la escalada. No surge de una necesidad, más bien de una elección, pero puede suponer un riesgo de muerte para quien lo practica. El reto de alcanzar la cima, solo con la fuerza de las piernas y, mayormente, de los antebrazos es épico. Sólo una cuerda bien atada y sujetada marca la diferencia entre el transcurso de una jornada normal y un final que nadie quiere. En el texto de hoy, que dedicamos a la disciplina de las persona que realizan, y superan, el Curso de Técnico en Emergencias Sanitarias Online, usaremos esa cuerda como metáfora para conocer qué les sustenta en su objetivo de salvar vidas.

Como ya sabéis, desde el blog tratamos de dar una aproximación, lo más apegada a la realidad posible, del trabajo de los profesionales de las disciplinas que impartimos en ITEP. Como también sabéis, en el caso del Técnico en Emergencias Sanitarias, siempre hemos huido del estereotipo que suelen dar, de esta labor, los programas televisivos, mayormente de ficción. Todo ello debido a que, si bien hay momentos de gran adrenalina y celeridad, el trabajo de estos profesionales también depende de la calma y buen hacer que pongan en las acciones que acometen para salvar al accidentado.

Todo lo anteriormente expuesto, no exime a estos profesionales de momentos puntuales en que su pulso se acelere y esa adrenalina, de la que hablábamos al principio, se preste a ser el escudo con el que cuentan para poder sobrellevar las cosas que tratan, ven y sienten en un día habitual de trabajo. Cabe recordar que los el personal sanitario de emergencias suele ser el primero en llegar a situaciones que para el común de los mortales significarían salir corriendo en dirección contraria. Sin embargo, su profesionalidad y formación les hace enfrentarse a lo desconocido esperando lograr lo imposible, salvar todas las vidas en el alambre.

Lo quieran o no, este esfuerzo que hacen por solventar episodios catastróficos con potenciales perdidas humanas, con toda la carga física y anímica que esto comporta, pasa una factura silenciosa. Cuadros de ansiedad, estrés extremo, síndrome del burnout, fatiga de compasión o desgaste por empatía son algunas de las dolencias que planean sobre estos profesionales. Por eso mismo, desde algunas instituciones se plantea un protocolo que cuide de los que nos cuidan habitualmente. Que haga un seguimiento pormenorizado del estado anímico y mental de estos trabajadores y ponga cartas en el asunto cuando una intervención más profunda es requerida, y que, dentro de lo que cabe, la garantice.

Seguramente en la labor del Técnico en Emergencias Sanitarias se dé una fusión extraña entre la profesión más bonita, la que salva vidas, y la que es a la vez la más intensa. Este equilibrio es, a veces, difícil de lograr. Una de las maneras de lograrlo es aferrándose a una formación que prepare para todos los escenarios. Desde ITEP creemos en ese tipo de preparación, por eso, en el caso de este ciclo la hacemos extensible a la modalidad Online del mismo. Dotando de total libertad de horarios y de espacio físico donde sacar adelante los estudios, y con el apoyo de unos medios tecnológicos punteros y un equipo pedagógico excelente, tratamos de formar a profesionales de presente y brillante futuro.