Como es luz que se atisba al final de un túnel, nos vamos acercando a un momento crucial de este impactante, raro y problemático año 2020. Tras un verano que ha servido para muchas cosas, y no todas típicas del tiempo en el que estamos, en apenas unas semanas, el tiempo de asueto pasará a convertirse en el tiempo de las obligaciones escolares y el retorno a las aulas. Pero este no es cualquier año, ni cualquier curso. Este año escolar 2020/2021 ha empezado a fraguarse casi desde el mismo momento en que acabó el anterior. Ha habido un tiempo de reflexión, un tiempo para reposar esa reflexión, un tiempo de preparación y, ahora, va a llegar el tiempo de ejecución. Este verano, además, y teniendo en cuenta el escenario del que veníamos, la demanda de libros de ejercicios y repaso han sido la nota predominante en los hogares españoles. Ello también significa un cierto reto para los profesionales de la enseñanza, como puede ser la persona que realiza el Curso de Técnico Superior en Educación Infantil en Madrid, por ejemplo, puesto que, sin acabar el anterior curso en un punto homogéneo todos los alumnos, el inicio será igual de heterogéneo.

Esta circunstancia hace algo más difícil la labor de estos valiosos profesionales, esa que se basa en la guía comprensiva pero exigente de los primeros años de formación de los más pequeños de la casa. El trabajo del Técnico Superior en Educación Infantil es tratar de cambiar las bases, tratar de remover los cimientos de conocimiento de los niños, sin que se den cuenta puesto que lo hace mediante el juego. Es por eso por lo que es importante que la educación se pare lo menos posible, y más aún la que se corresponde con esta franja de edad. Está en juego la base formativa de una generación.

En el epicentro de todo lo que estamos viviendo en los últimos meses está, precisamente, el hecho de que esa generación no pierda clases que le serán valiosas el día de mañana. Ahora bien, la situación actual es tan asimétrica que cada Comunidad tiene sus propias características y sus propias necesidades para volver a clase. Pese a que todas las opciones pivotan sobre los mismos argumentos, aunque con variaciones, hay una constante, la aprobación de la presencia en escuelas infantiles de la figura de un coordinador de COVID-19 que hará tareas de establecimiento de protocolos de actuación y seguimiento de potenciales contagios.

En Madrid, la Comunidad donde está instalado ITEP, estas son las medidas extras que se han adoptado:

-La creación de un único grupo de convivencia estable de alumnos y personal docente.
-Extrema medidas de prevención sanitaria por parte del personal de apoyo.
-Lavado de manos continuo con gel hidroalcohólico.
-Desinfección completa del centro ante casos confirmados
-No se deben usar juguetes que por su reducido tamaño o dificultad desinfección pudieran suponer un riesgo para la salud del alumnado.

Por supuesto, estas medidas están sujetas a cambios dependiendo de como avance la situación epidemiológica.

Independientemente de lo que marquen los protocolos necesarios, así como de las condiciones en las que se desarrolle el curso, las prioridades de los profesionales al cargo de los niños no cambian. Esto es, la formación y el cuidado de éstos. Es una labor sensible y de mucha importancia. Por eso mismo la formación con que deben contar adquiere un papel tan relevante. En ITEP lo sabemos, y por eso nos esforzamos en preparar, lo mejor que sabemos, a las generaciones presentes, y futuras, de Técnico Superior en Educación Infantil, tanto mediante la modalidad presencial como en la opción Online.