El mundo de los adultos es un mundo muy complicado.Se complica en el momento en que se toma la conciencia de que lo único verdadero es aquello que se adecúa al prisma de la realidad que tiene que ver con esa supuesta madurez que nos brinda los años. Se considera que los únicos problemas verdaderamente importantes son los que suceden cuando la mayoría de edad se ha visto sobrepasada, y además de todo ello, los adultos consideramos que tenemos la potestad para determinar que el resto no lo son. Este es un claro error, y nos habla del ombliguismo que nos acucia cuando la madurez nos alcanza. Otro ejemplo de esta cabezonería, y que no es infrecuente, nos lo encontramos en la percepción de que se puede determinar, y muchas veces minar, la capacidad de aprendizaje de los más pequeños, con el argumento, falso como veremos después, de que las mentes infantiles no están lo suficientemente formadas para acceder de manera completa a determinados contenidos. Sin embargo, como bien pueden atestiguar las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Educación Infantil Online, las ultimas investigaciones al respecto demuestran que los tiempos están cambiando en este campo también.

Seguramente, pocos profesionales de la educación tengan un reto más grande que a los que nos referimos en este texto del blog de ITEP. El hecho de guiar en los primeros pasos formativos a los alumnos que pasan por sus manos es un reto precioso pero muy exigente. Sin embargo, esta cercanía para con los alumnos, hace que el Técnico Superior en Educación Infantil sea capaz de determinar que la capacidad de aprendizaje de sus pupilos y constate que, de la mano de las nuevas metodologías y el conocimiento que la neurociencia ha aportado en los últimos años, ese potencial es infravalorado.

Es fácil encontrar textos educativos sobre como presentar alternativas motivacionales, en cuanto al aprendizaje se refiere, en tramos formativos medios. Sin embargo, en lo que es referido a la educación infantil la bibliografía es mucho más exigua, Se tiene por entendido, desde el egocentrismo que relatábamos en el primer párrafo, que las mentes de entre 3 y 6 años no son capaces de funcionar, entender y aplicar conceptos relativos, por ejemplo, a las ciencias. Sin embargo, esto no es realmente cierto, salvo que se sigan aplicando estándares clásicos de enseñanza y aprendizaje, no adaptando a tiempos actuales el proceso de enseñanza.

La neurociencia ha demostrado, en el último lustro, que la mente humana, en las edades más tempranas de la educación, tiene una elasticidad muy importante. Esto hace posible que si la metodología aplicada a su preparación presente y futura se presta a ello, los escolares pueden, gracias a su innata curiosidad, mostrar interés por conceptos y campos intelectuales que aún no son capaces de descodificar, pero sí de vivir como propios en base a las herramientas que poseen en su estado de madurez. Y en esa tarea son vitales los trabajos de metodología y aplicación de nuevos métodos de enseñanza del personal de aula.

Para que esto sea una realidad, la labor de los profesionales de la educación debe ser audaz, creativa y pragmática, siempre sin olvidar que el juego debe ser el hilo conductor que lleve a los jóvenes pupilos hacia el conocimiento. Todo ello se consigue a través de una formación sólida y actualizada que prepare de la mejor manera al Técnico Superior en Educación Infantil. Desde ITEP tratamos de alcanzar ese objetivo con las personas que nos eligen para formarse en esta especialidad, de manera online, aportándoles un método de trabajo presidido por unos medios tecnológicos a la altura de las circunstancias y por un equipo pedagógico y un profesorado que les guía durante los dos años de su preparación.