Desafiar a la gravedad desde múltiples puntos simultáneos. Este es el resumen más escueto de una de las disciplinas circenses más complicadas que hay. El hecho de desarrollar una coordinación ojo mano tan completa que haga posible el manejo de dos elementos en mano y otros, de número indeterminado, que surcan los aires en un trazado aparentemente previsible pero abierto que pueda cambiar por algún capricho del azar. Los malabaristas pelean con muchos puntos de atención que ponen a prueba sus reflejos si habilidad manual los reflejos. Al tiempo, tiene que pergeñar estrategias de manipulación para mantener el conjunto en funcionamiento sin que el flujo de acciones se vea interrumpida. El mundo se ha convertido en un gran malabarista que trata de mantener en marcha todo aquello que le es posible mientras la COVID-19 pelea porque todo termine por caer y crear el caos. A lo largo y ancho del mundo se están tomando las medidas para que esto no pase, y una de ellas fue la paralización de la educación de manera total. A día de hoy, esa medida se busca como suavizarla, ¿están de acuerdo las personas que han realizado el Curso de Técnico Superior en Educación Infantil Online, de acuerdo con ello?

Debemos tener en cuenta, como sabemos a través de los textos que os ofrecemos en el blog de ITEP, que estos profesionales son los mejores capacitados para saber o, al menos, para calibrar los riesgos que se corren si se echa para atrás la ordenanza de no volver a las aulas hasta el curso que viene. Es el Técnico Superior en Educación Infantil el que conoce hasta qué punto son asumibles las medidas de seguridad e higiene que se han decretado como linea general de actuación para prevenir la infección y transmisión del virus de la COVID-19.

Concretamente, las medidas que se desean aplicar, según las zonas, van desde aplicar un final de curso presencial al menos los últimos quince días que estaban establecidos con anterioridad a todo el fenómeno de la pandemia, hasta la permanencia de las puertas de los colegios, y las escuelas infantiles, abiertas una vez se alcance la Fase 2 de la desescalada para que de este modo, los niños puedan acudir a esos centros de modo que se pueda colaborar en la conciliación de horarios de sus padres. Unas medidas que por parte del colectivo de estos profesionales no han sido especialmente bien vistas.

Teniendo en cuenta la diferenciación que se ha hecho entre los niños de hasta 6 años y el resto, los cuales no volverán a clase, y que no han quedado claros los criterios bajo los cuales se amparan estas medidas. Los trabajadores de este tramo educativo presentan un frontal rechazo a las mismas puesto que éstas parecen poner en riesgo a los propios alumnos y el personal que les atiende. Este potencial riesgo viene dado por la imposibilidad de garantizar que las distancias sociales se vayan a poder cumplir, tanto entre los pequeños en el proceso de juego como del personal debido a las especiales características de intervención que tienen sobre niños de tan corta edad.

Estos criterios de seguridad, confrontados con las medidas que se pretenden imponer, nos habla de una diferencia de realidades entre la aplicación práctica y real del trabajo del Técnico Superior en Educación Infantil y las decisiones que se toman desde otros ámbitos. Desde ITEP, con los años de experiencia y con las novedades que nos han aportado la capacidad de dotar de enseñanza online a cualquier persona que se quiera iniciar en este trabajo, no podemos menos que constatar que quien mejor conoce lo mejor para los más pequeños son los profesionales que trabajan, día a día, con ellos en el aula.