Certificado de profesionalidadEn unos pocos meses llegaremos a fecha 1 de enero de 2015. Esa fecha está marcada con una llamativa marca roja en el calendario de muchas personas. Esa llamada de atención en rojo, sirve de recordatorio a millares de auxiliares que buscan la manera de obtener el Certificado de Profesionalidad que, una de las resoluciones de la Ley de Dependencia, les obliga a poseer para poder emplearse en la atención de personas que necesitan una gran ayuda para desarrollar su día a día.

En este caso, confluyen dos realidades que, de hacerse bien las cosas, encontrarían soluciones que ambos lados del problema necesitan imperiosamente. La crisis, y el consecuente desmantelamiento por falta de medios de la Ley de Dependencia tal y como fue ideada, ha dejado a muchos usuarios sin la posibilidad de acceder a un cuidado, de garantías, de sus necesidades reales. Por si esto fuera poco, los avatares económicos por los que estamos pasando han complicado, a las familias que lo necesitan, el poder acceder a las plazas de geriátricos y residencias de la tercera edad, con lo que esas personas mayores necesitadas de cuidados constantes tiene que volver a un hogar familiar en el que, por numerosas razones, no cuentan con todas las ayudas que requieren.

En el otro lado de esa balanza están los profesionales que quieren ayudar pero que la Administración les está requiriendo una documentación pero no especifica bajo qué criterios de formación se puede obtener, puesto que, como ocurre en la Comunidad de Madrid, aún no se ha sacado la convocatoria pertinente. En esta tesitura, aquellas personas que aspiran a conseguir el dicho certificado para poder continuar con su ocupación, ya sea empleada en una institución o prestando asistencia a domicilio a esas personas que lo necesitan, han comenzado a buscarse una formación paralela, y discontinua, que desconocen si, posteriormente, les servirá cuando los requisitos para lograr el Certificado de Profesionalidad se conozcan mediante convocatoria.

Hasta ahora, se conoce que tres son las vías para conseguir el Certificado de Profesionalidad necesario: conseguir un título de Formación Profesional de la rama sociosanitaria, acreditar cerca de doscientas horas en cursos referidos a esta ocupación y tres mil horas de experiencia, o realizar un módulo de entre cuatrocientas cincuenta y seiscientas ochenta horas con prácticas complementarias (como por ejemplo el curso denominado “Atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales”).

A fin de cuentas, lo que se busca es la capacitación reglada del personal que vaya a realizar estos trabajos, tan sensibles y necesarios para una importante parte de la sociedad. Es esa la última definición del Certificado de Profesionalidad requerido, esto es, la acreditación con carácter oficial de las competencias profesionales que capacitan a alguien para el desarrollo de una actividad laboral atendiendo a según qué requisitos.

El Certificado de Profesionalidad requerido en este caso, de los tipificados como de nivel dos, hace necesario cumplir con uno de estos requisitos: Haber superado las pruebas correspondientes que cada centro organice, poseer un certificado de nivel uno, poseer los requisitos académicos previos para poder acceder a un módulo de nivel medio, haber superado la prueba de accedo a ciclos de grado medio o haber superado la prueba de acceso a la universidad para personas mayores de 25 años.

Para cualquier información adicional, se puede visitar el apartado destinado a los Certificados de Profesionalidad de la web de ITEP. Allí se explica de una manera clara todo lo relacionado con este tipo de documentos que, como ya se ha explicado, tan necesario es para gente que quiere trabajar e, indirectamente, para personas dependientes que necesitan ser atendidas por personas cualificadas y altamente profesionales.