Somos animales sociales. Este es un hecho que es difícilmente negable. Vivimos la vida en función de nosotros mismos pero también atendiendo a los diferentes círculos de relación que tenemos en las diferentes esferas de interacción que tenemos cada uno. Tenemos un círculo íntimo que suele identificarse con el núcleo familiar al que pertenecemos. Luego está la zona de confort de las personas con las que estamos unidos afectivamente de algún modo, nuestras parejas, amigos y conocidos pertenecerían a este grupo. Y, por último, tenemos un tercer circulo, de personas con las que interactuamos de manera puntual, sin ningún lazo afectivo más allá de las convenciones sociales, pero que nos importa la imagen que tienen de nosotros. En esta categoría podríamos encuadrar las relaciones que se establecen en un vecindario cualquiera. En ese escenario todos nos hemos visto en conversaciones en las que hemos comentado, valorado y, por desgracia, etiquetado a nuestros propios vecinos. A otra escala, esto es algo que se puede identificar en ámbitos de trabajo como el de las personas que realizan, y superan, el Curso de Técnico Superior en Comercio Internacional Online, puesto que importa la opinión y valoración que este marco de trabajo tiene más allá de nosotros mismos.

La labor de estos profesionales es, como ya sabéis los que sois lectores habituales del blog, conectar mercados a través de un producto o de un servicio. El Técnico Superior en Comercio Internacional trata de dar a conocer, el trabajo de la empresa para la que trabaja, allende las fronteras propias y tratar de tener éxito en ese desempeño. Sin embargo, en ese proceso tiene que ver la manera en que se realiza, las barreras burocráticas a las que se enfrenta y, también, la percepción social que se tiene de ese proceso y de la aprobación o no que se hace del mismo.

En este sentido, desde la Unión Europea se ha hecho, en los últimos años, un esfuerzo por cuantificar y conocer cómo percibe, la población, el ejercicio del comercio exterior entre los diferentes países. Así se puede determinar la percepción que la sociedad tiene de esta actividad. Según los datos recogidos, en el caso de los ciudadanos de nuestro país que han podido intervenir en este eurobarómetro, publicado por la Comisión Europea, la aceptación, de la manera en que se lleva a cabo el comercio exterior, supera el 60%. Este porcentaje no ha hecho más que mejorar respecto a las cifras recabadas en el año 2010.

Pero, ¿qué motivaciones o razones hay para una aceptación tan alta? Ello es debido a que del ejercicio del comercio exterior, devienen ventajas para la población que consideran de importancia. Primeramente se tiene la convicción real de que a más variedad de oferta mayor capacidad de elección existente al servicio del consumidor. Por otro lado, también se tiene la constancia de que esta variedad traerá consigo precios más competitivos. Por último, es inevitable pensar que de las dos razones anteriores se desprende que las economías europeas se ven fortalecidas por el flujo de productos y servicios.

En esta buena acogida de la actividad exterior de cada país, tiene mucho que ver la capacidad y calidad del trabajo de, por ejemplo, el Técnico Superior en Comercio Internacional. Parte del secreto de esta situación tiene que ver con la formación que reciben estos profesionales. Desde ITEP nos tomamos ese proceso muy en serio. Por ello, a la tradicional modalidad presencial, sumamos la posibilidad de realizar este ciclo de manera Online. Con argumentos como unos medios tecnológicos punteros y un equipo pedagógico que acompañará al alumno durante todo su camino formativo, logramos preparar en completa libertad a las personas que nos escogen para iniciar su carrera profesional en esta disciplina.