Que el sistema educativo ha avanzado es un hecho demostrado. Un ejemplo que sirve como imagen diáfana de este hecho son los ejercicios prácticos que se realizan en las aulas de primaria. En la década de los noventa, en esas clases, se llevaba a cabo un ejercicio práctico que, a día de hoy (creemos) ya no se hace. Consistía en la construcción de un sencillo circuito cerrado con materiales al alcance de cualquier persona. El objetivo era conocer el funcionamiento de la electricidad mediante la fluidez de la misma a través de un cable que unía, por un lado una pila y por el otro a una bombilla que, si todo salía como debía, se encendía al crear un circuito cerrado al poner dos extremos del cable unidos a los dos polos de la pila. Los niños entendían así que un proceso que en sus casas es tan simple como dar a un botón tiene una explicación y un proceso determinado. Hoy queremos usar ese experimento escolar para colocar en el lugar que merecen profesionales, como las personas que realizan el Curso de Técnico Superior en Comercio Internacional en Madrid, por ejemplo, en la gestión de la crisis del COVID-19.

No exageramos al decir que el papel que juegan los trabajadores de esta especialidad es tan vital como los demás eslabones críticos que hacen que, se espera, en pocas fechas la situación tienda a remitirse. Como ya sabéis los que sois asiduos al blog de ITEP, el Técnico Superior en Comercio Internacional es el responsable de conocer el stock de la empresa para la que trabaja, gestionar su almacenaje y, si fuera necesario movilizar, de manera nacional y, sobre todo, internacional ese stock. Y esas capacidades profesionales están marcando las diferencias en estos días en los que la movilización de bienes es esencial.

Es esta capacidad de movilización y de coordinación la que dota de importancia a estos profesionales y les sitúa en el proceso encadenado que hace que España pueda afrontar con cierta esperanza esta situación de excepcionalidad que vivimos. Esto queda ratificado por la relación que se está estableciendo entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Cámara de Comercio Internacional para establecer protocolos de actuación y de información bidireccional que puedan ayudar en la regulación de materiales y de mantenimiento de intel en tiempo real de como se va produciendo el flujo de suministros básicos.

Este control sobre el funcionamiento empresarial responde a una necesidad por asegurar el flujo de mercancías al tiempo que se realiza éste en condiciones de seguridad para los receptores, los emisores y el propio producto que se pone en circulación. De este modo, con permanente información sobre el estado del tejido empresarial se puede establecer el modo y en que cantidad puede ser este sector un apoyo positivo a las medidas que los diferentes gobiernos del mundo están tomando para encarar la pandemia. Por otro lado, el sometimiento de las empresas ante los protocolos de cuidado de los trabajadores hace posible que suministros críticos, como son los sanitarios, lleguen allí donde son necesarios.

Queda establecido el papel relevante que está tomando el tejido empresarial, fundamentalmente de sectores de primera necesidad, en la gestión de la pandemia. Como si fueran las venas del cuerpo humano, el Técnico Superior en Comercio Internacional se encarga que la corriente de productos sea continua y eficiente. La importancia de esta profesión pone de relieve la importancia que su formación tiene. Por eso mismo, peleamos en ITEP por dotar, al alumnado que nos escoge para encaminar sus pasos profesionales en esta dirección, de la mejor preparación posible.