atencion sociosanitariaEn este mundo en el que, día a día, nos enteramos de noticias que nos hacen desconfiar de la bondad del ser humano, hay siempre excepciones que nos ayudan a conservar la fe en esta especie nuestra. Es cierto que los medios de comunicación nos enseñan siempre los peores ejemplos de humanidad posible, pero en la vida diaria, es fácil ver ejemplos que contradicen este extremo. Encontrar personas que dedican su vida a facilitar la ídem de los que le rodean es siempre una gran noticia, y pese a que vivimos en una época en la que la solidaridad es más complicada de hallar que antes, no deberíamos dejar que los árboles no nos dejen ver el bosque. Como muestra, bien vale el botón de las personas que realizan el Certificado de Profesionalidad de Atencion Sociosanitaria a Personas en el Domicilio en Madrid, por ejemplo, como muestra.

En España, a día de 1 de enero de 2014, un total de 8.438.497 personas, lo que supone el 18% de la población española, tiene más de 65 años cumplidos. Esto quiere decir que, un alto porcentaje de esas cifras, requiere de un grado determinado de ayuda para desarrollar su vida con una cierta normalidad. Es por esto que se ha creado, y adaptado, la formación necesaria, en este caso el Certificado de Profesionalidad de Atencion Sociosanitaria a Personas en el Domicilio, para que personas que necesiten una empleo puedan, a la vez que lo logran, marcar una diferencia importante en la calidad de vida de esas personas. El hecho de contar con una persona, cuya formación garantice el conocimiento de estas situaciones, para ayudar a personas de avanzada edad a poder desarrollar una vida lo más cercano a lo normal posible, redunda también en otros muchos elementos, siendo el primordial el refuerzo de la psique del asistido que ve como, dentro de lo posible puede desarrollar un vida normalizada.

Además de los beneficios directos que este tipo de acompañamiento trae consigo para con la persona asistida, es evidente que de un empleo así devienen beneficios más generales. Que una persona de avanzada edad pierda capacidades motoras, neurológicas o psicológicas siempre termina por afectar a sus personas más cercanas. Son muchas las familias que, en esas situaciones, sufren más de la cuenta. Siempre se les termina por pasar por la cabeza la posibilidad de internar, con todo el dolor del mundo, a su familiar en una residencia que cuide de él o de ella. Ahora, con la figura de la persona de atención en el domicilio, se consigue que el receptor de esos cuidados mantenga la mayor calidad de vida posible en un entorno conocido y rodeado de sus personas que más quiere.

Del mismo modo, este tipo de asistencia no es algo exclusivo para las personas de avanzada edad. En España, también existe un cuantioso número de personas de movilidad reducida, acuciados de una discapacidad de un alto grado que, nimiamente amparados por una ley de dependencia que ha resultado ineficaz para con ellos, requieren de la ayuda del tipo que ofrece el Certificado de Profesionalidad de Atencion Sociosanitaria a Personas en el Domicilio. Sin duda, esta ayuda supone un antes y un después en la vida de esas personas y de sus familias, que muchas veces portan, con su físico y su psicología, las posibilidades para que la persona discapacitada tenga una vida lo más llevadera posible.

Desde ITEP, tratamos de poner nuestro granito de arena impartiendo este Certificado de Profesionalidad que supone una doble oportunidad. Por un lado es el camino para encontrar una ocupación para una persona que busca empleo, mientras que por otro, ese empleo supone una mejoría de la calidad de vida de muchas personas.