Hoy es un día un poco especial. Es posible que el texto que tenéis por delante sea más largo de lo habitual, o que sea más corto. Eso es porque la razón, y el corazón, nos dicta saltarnos las reglas estructurales, aunque no todas, en favor de otros argumentos. Como sabéis, ITEP cuenta a sus espaldas con más de 40 años de existencia. Una existencia que ha estado destinada a formar y preparar a toda aquella persona que ha visto el potencial real que la FP puede tener para cambiar su vida presente y futura. Los inicios fueron humildes pero siempre se ha tenido el objetivo claro: alcanzar la excelencia educativa. Una de esas primigenias disciplinas a las que atendimos fue el Curso de Auxiliar de Enfermería en Madrid. En tiempos como los que estamos viviendo queremos presentar nuestro respeto y nuestra absoluta gratitud a este personal sanitario que no siempre cuenta con la mejor de las opiniones sociales, pero cuya labor es indispensable, como no cejamos en el empeño de demostrar desde este espacio que es vuestro blog.

Hoy queremos aprovechar esta ventana, un poco menos encorsetada de lo habitual, para rendirte un sentido homenaje a ti, que has pasado por nuestras aulas y ya cuentas con una vida profesional rica y generosa. O a ti, que estás ahora pasando por clases y apuntes y que ya ves de cerca el puesto de trabajo que ansías. E incluso para tí, que aún no sabes lo que harás con tu vida profesional a corto plazo pero el convertirte en Auxiliar de Enfermería ronda por tu mente. Tenéis que saber que estamos para todos vosotros, para dignificar ese puesto de trabajo que algunos reducen a lo evidente pero que encierra una riqueza que, afortunadamente, son los más, a día de hoy, los que saben verlo.

Nos hemos levantado hoy con las, rutinarias ya, cifras de afectados, ingresados y fallecidos por la pandemia global que está azotando España y el resto del mundo. Cada vez son más las personas que ven pausadas sus vidas por este virus que nos ha puesto la rutina patas arriba. Los hospitales son hervideros de gente que busca solución a su caso concreto. Por encima de esas individualidades, el colectivo pide responsabilidad, trabajo duro y la gestión de un caos que no para de crecer, como una ola imparable.

Hay muchos profesionales sanitarios que están poniendo toda la carne en el asador para atender a tantos pacientes como es posible, y, de entre ellos, las y los auxiliares de enfermería son, como poco, lo más contrario a una excepción al respecto. Saben que se la juegan, que cualquier descuido puede ser la exigua frontera entre ser la persona que atiende y ser la persona atendida. Pero eso no es excusa para transformar su rutina en un esfuerzo extra por multiplicarse y atender de la forma más digna y respetuosa posible a las personas que se ponen en sus manos.

Como sabéis los que soléis leernos, las tareas del Auxiliar de Enfermería les hace tener una cercanía física y emotiva para con el paciente que estos días es una práctica de riesgo. Por ello hoy queremos desde aquí elevar una ovación simbólica a ellas y ellos, los que con la sensibilidad que les contempla, el afán por hacer bien su trabajo con el objetivo de que cada paciente viva con la menor molestia posible su internamiento en los centros hospitalarios, y con la profesionalidad que su carácter, y su formación, les confiere les expone a un virus que puede ser potencialmente peligroso.

Desde ITEP os deseamos a todos que os cuidéis, que nos pero que, sobre todo, os protejáis porque estamos en vuestras manos. Nosotros, como centro formativo, trataremos de estar a la altura sumando efectivos a vuestra causa a corto, medio y largo plazo. Ojalá pronto volvamos a la normalidad y sea, en parte, gracias a vosotras y vosotros.