La memoria muscular es algo que tiene mucha importancia en ámbitos como el deporte. Todas las grandes figuras de cualquier modalidad deportiva insisten en que de la repetición viene el éxito. Evidentemente, el talento, que por desgracia no está repartidos a partes iguales en ningún caso, suma una buena parte en el ascenso a la cima de la disciplina que cada uno realice, pero suma igualmente la capacidad de trabajo y sacrificio que se ponga al servicio de la actividad que se realice. Figuras como Fernando Alonso, Rafa Nadal o Saúl Craviotto han llegado a donde están y todos sabemos, pero si nos paramos a escuchar sus declaraciones siempre hacen hincapié en conceptos como el entreno, el trabajo y la persistencia. Tanto en el coche, como en la pista de tenis o dentro de una piragua las primeras veces fueron un desastre, está en el hecho de repetir una y otra vez los entrenos, y en facilitar las reacciones del cuerpo, el camino al éxito. Esta filosofía de vida nos sirve de percha para el texto de hoy. Nos centraremos en el desarrollo y mejora de las habilidades propias de las personas que realizan el Curso de Auxiliar de Enfermería en Madrid.

Como ya sabéis los que soléis frecuentar este vuestro blog, las tareas que acometen estos profesionales sanitarios son amplias y variadas. Cuidar del paciente ingresado en un hospital o que visita un centro de salud requiere de conocimientos, de eso se encarga la formación que reciben, y también un alto grado de empatía, comprensión y paciencia. Uno de los procedimientos de los que la o el Auxiliar de Enfermería puede hacerse cargo es la asistencia, en ocasiones puntuales, en la extracción de sangre (en España es una labor exclusivamente de la enfermera o el enfermero), una técnica que requiere de todo lo anterior y que, a fuerza de hacerlo muchas veces mejora en la ejecución.

La de las y los auxiliares de enfermería es una de esas profesiones que requiere de formación continua y de práctica constante. Igual que los deportistas de los que hablábamos al principio, estos trabajadores de la salud se esfuerzan por mejorar en su día a día realizando los procedimientos que deben hacer una y otra vez. Es así como alcanzan el dominio que hace que la toma de muestras de los pacientes sea, no solo eficiente, si no también lo menos molesto posible para el enfermo. Además, son conscientes que esa muestra puede ser el principio de un itinerario, más o menos largo, que conduzca a la sanación del paciente.

Con ello en mente, profesionales de la rama sanitaria, concretamente técnicos de laboratorio, enfermería y auxiliares de enfermería, se reúnen periódicamente para realizar cursos de “Calidad de la Fase Preanalítica”. En ellos se trabaja la puesta en común de protocolos y la coordinación entre ramas profesionales. Además, se tratan aspectos que tienen que ver, al tratarse de muestras biológicas, con la seguridad tanto del profesional como del paciente. Estas experiencias y convivencias entre colectivos ayudan a enriquecer la extracción de las muestras al tiempo que le dan valor al trabajo de estos profesionales.

Estos cursos son muy buen apoyo para la realización y afianzamiento de los procedimientos del día a día. Pero la base de todos ellos debe ser una formación sólida y completa que haga del Auxiliar de Enfermería un profesional ejemplar. Por eso en ITEP, como hemos hecho con los más de 20.000 alumnos que hemos ayudado a preparar en los más de 40 años de vida que nos contemplan, aplicamos, a las personas que nos escogen para realizar el ciclo que hoy nos ocupa, un método basado en la preparación y experiencia de nuestro profesorado, unos medios didácticos acordes con las necesidades educativas actuales y un calendario de prácticas, tanto dentro como fuera del aula, completo y exigente. Está comprobado que funciona.