Hace pocas horas, se han conocido los datos del empleo ganado o perdido en nuestro país en el último mes. Según parece, los datos indican que ha sido un buen mes puesto que se han crear casi 8.000 puestos de trabajo que han logrado rebajar, de alguna manera, el índice de personas paradas en España. Esas 8.000 personas han recibido, pues, una de las grandes noticias que te pueden dar a día de hoy. Contar con el soporte vital, social y económico que te brinda un puesto de trabajo es una realidad que todos sabemos reconocer. Sea cual sea la situación en la que se está, encontrar una ocupación digna y reconocida es, por regla general, un gran paso adelante. Repetimos, ocupación digna y reconocida. Este matiz es importante, a todos nos gusta estar orgullosos del trabajo que desarrollamos, y eso está en nuestra mano, pero también necesitamos que, dentro de la rama profesional que llevamos a cabo, dentro de nuestro propio entorno laboral, social y político incluso, sepa ver que esa labor que hacemos merece un reconocimiento justo. Y en esa mismo camino están las personas que realizan el Curso de Auxiliar de Enfermería en Madrid, o cualquier otro punto de la Península.

Esta profesión es para personas muy especiales, profesionales que, amparados por su formación son capaces de poner en riesgo su propia existencia, como hizo Teresa Romero durante el brote de ébola de hace unos pocos años, por realizar de la mejor manera posible su trabajo. El Auxiliar de Enfermería es un especialista, como ya sabéis los lectores habituales de este blog de ITEP, en empatizar, acompañar y ayudar al paciente que pasa por sus expertas manos durante el camino que le conducirá a su sanación, y además hacerlo durante momentos de lo más íntimo. Por eso y por otras muchas cosas merecen el reconocimiento que piden.

Esta petición se ha visto manifestado hace pocas fechas en un encuentro que ha tenido lugar entre profesionales, para los que se fletaron medios de transporte para que acudieran desde diferentes puntos de la geografía española, y representantes políticos. Este movimiento por la acreditación profesional, en base a la cualificación que reciben, tiene ya con más de una década de persistencia en la persecución de lo que creen merecen para actualizar sus capacidades y para que la labor que realizan se vean equiparadas con el trabajo real que realizan en su jornada de trabajo.

Desde el año 1995 la legislación que regula esta profesión sólo ha habido una actualización de la misma, en el 2005, y que, a todas luces no satisface al colectivo. En ese año, el Instituto Nacional de Cualificaciones determinó que el Título de Técnico en Cuidados Auxiliares en Enfermería debía variar para instaurarse en el Nivel 3, correspondiente a los Grados Superiores. En este sentido, se publicó una Disposición Transitoria del Estatuto Básico del Empleado Público que no logró reconocer esta actualización, por lo que se pide su derogación para reiniciar un decreto que coloque a la profesión en el lugar que corresponde.

Es una pugna que, como ya hemos visto alcanza ya la década de existencia. Desde ITEP, como institución que desde el primer día de su existencia ha perseguido la excelencia en la formación de estos profesionales, apoyamos los pasos que deban dar para que su labor se vea actualizada, protegida y amparada. Mientras eso se consigue nosotros continuaremos con el esfuerzo de preparar, a todas aquellas personas que así lo consideren, de la mejor manera posible a quien decide escoger la labor de Auxiliar de Enfermería como el camino a un futuro laboral prometedor y estable.